Procedimientos Gipuzkoa Grupo Procedimientos Gipuzkoa · temas 19 a 32
PARTE 19. Grupo PROCEDIMIENTOS GIPUZKOA. Procedimiento operativo de incendios forestales (tema 20)
Este capítulo pertenece al grupo de procedimientos propios del servicio foral de bomberos de Gipuzkoa, Gipuzkoako Suhiltzaileak, y cubre el tema 20 del temario: el procedimiento operativo de incendios forestales. El documento es el PZ_OPER_13, versión 1, con fecha de publicación 6 de marzo de 2024, redactado por los oficiales de área Ander Telleria Salegi y Borja Rodríguez Muñoz y firmado por el jefe de servicio, José María Azcoaga Lasheras. En euskera se titula "Baso suteetako prozedura" y en castellano "Procedimiento de incendio forestal". Tiene 41 páginas y se estructura en seis apartados más bibliografía y anexos: 1, introducción, marco legal y objeto; 2, caracterización; 3, movilización y respuesta; 4, operaciones en incendios forestales; 5, criterios e instrucciones de seguridad; 6, flujograma, con el apartado 6.1 de post intervención; bibliografía; y dos anexos, el anexo I sobre modelos de combustible SEILAF y el anexo II sobre tablas de funciones GYMO. Como en todos los procedimientos del servicio, las siglas SPEIS DFG designan al Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de la Diputación Foral de Gipuzkoa; GYMO es el sistema de Gestión y Mando del Operativo, que fija niveles de intervención y trenes de salida; Bai Esan es la central de comunicaciones del servicio; QTH es el lugar de la intervención; MI es el Mando de la Intervención; y PMT es el Puesto de Mando Táctico.
19.1. Introducción, marco legal y objeto del procedimiento (apartado 1)
Contexto. El procedimiento arranca constatando que la presencia de construcciones e infraestructuras en zonas de combustible vegetal está consolidada desde hace décadas, sobre todo en el ámbito rural y, cada vez más, en la periferia de los núcleos urbanos. El aumento de parcelas agrícolas en desuso acrecienta la amenaza de que un incendio forestal se propague hacia esos desarrollos. Históricamente el paisaje de Gipuzkoa se ha tratado con un aprovechamiento máximo, forestal y ganadero, y esa explotación racional y sostenible del primer sector ha servido de prevención frente a los grandes incendios. Esa realidad está cambiando por dos motivos: la disminución preocupante de explotadores del paisaje y el aumento de superficie protegida en parques naturales, que lleva a una menor gestión forestal tanto de particulares como de montes públicos. A ello se une el cambio climático, por el que los incendios estacionales que ocurrían en invierno se adelantan al otoño o incluso al verano. Los incendios forestales han sido anecdóticos o residuales en las estadísticas históricas del servicio, tanto en número como en dimensión, y por eso hace falta preparar una respuesta adecuada y bien estructurada. Gipuzkoa se caracteriza por una inserción de lo urbano en lo natural, con pequeños núcleos, barrios, anteiglesias y zonas rurales insertadas en el paisaje, y de lo natural en lo urbano, por la pequeña superficie de los núcleos y la cercanía de sus periferias a zonas forestales y de montaña.
Marco competencial. El ámbito competencial se rige por la Norma Foral 7/2006 de Montes. Los repartos de funciones internas de los departamentos y los decretos de estructura se ordenan en cada legislatura de la Diputación Foral, por ejemplo la asignación del ámbito de protección civil al Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento. Las competencias se han ido desenmarañando en dos documentos destacados: el Protocolo de colaboración en incendios forestales y rescates en montaña y medio rural entre la Dirección de Modernización de la Administración Foral del Departamento de Presidencia y Administración Foral y la Dirección General de Montes y Medio Natural del Departamento de Desarrollo del Medio Rural; y las Tácticas operativas del Sistema Vasco de Atención de Emergencias, SVAE. Según el primer documento, la competencia que corresponde al SPEIS DFG en incendios forestales es justamente la protección de construcciones e infraestructuras. El departamento al que compete la extinción de incendios forestales es actualmente Desarrollo del Medio Rural, y el SPEIS DFG actúa en apoyo de las labores de extinción encomendadas a los recursos de dicho departamento.
Táctica SG2 del SVAE. Las tácticas operativas del SVAE definen para la táctica SG2 el siguiente reparto. Al Servicio de Montes y Medio Natural de la Diputación Foral le corresponden la extinción de incendios forestales, con la dirección de extinción, la definición de accesos, la determinación de la zona de seguridad, el apoyo logístico y las asistencias técnicas. Al SPEIS le corresponden la extinción del incendio, el rescate y salvamento de personas accidentadas, con la dirección operativa, el apoyo logístico y las asistencias técnicas.
Interfaz urbano forestal. Por lo tanto, al SPEIS DFG le corresponde la zona de transición de incendio forestal a incendio de estructura, que se define como interfaz urbano forestal, abreviada I-UF. Los medios que actúan pertenecen al menos a dos servicios distintos, con dos protocolos distintos, diferentes equipos de protección y formación diferenciada. Sin embargo, como los miembros del SPEIS DFG tienen un tiempo de respuesta más reducido, se encontrarán con incendios puramente de vegetación en fases iniciales. Por eso el documento estructura la respuesta en dos planos diferentes y paralelos: la primera respuesta o ataque inicial a un incendio forestal incipiente con medios, tácticas y técnicas puras de incendio forestal, y la respuesta de un operativo adecuado a un incendio en un entorno de interfaz.
Objetivos. Son tres. Objetivo 1: definir la nomenclatura, terminología y metodología necesarias para la caracterización, identificación, asignación e interpretación de los elementos definidores de una gestión operativa de extinción en entorno forestal; esta base teórica debe ser conocida por todo el personal operativo, desde todas las escalas de mando hasta los bomberos y bomberas, porque los mandos la usarán de forma normalizada y homogénea al establecer prioridades, técnicas y tácticas. Objetivo 2: determinar la movilización de medios materiales y recursos humanos como respuesta automática en función de la gravedad, es decir del nivel GYMO, con una caracterización suficiente de los equipos de seguridad y herramientas básicos. Objetivo 3: preestablecer las tácticas, técnicas, maniobras de extinción y autoprotección para los dos ámbitos, forestal e interfaz, de modo que se automatice la toma de decisiones de los mandos y se garantice la seguridad de los intervinientes.
19.2. Caracterización: definiciones y conceptos fundamentales (apartado 2.1)
Concepto. La terminología del apartado 2 cumple el objetivo 1 y fija el lenguaje en el que se darán instrucciones, órdenes, prioridades y objetivos desde los distintos niveles de mando. Toda persona con funciones operativas debe conocerla porque es un lenguaje específico al que el servicio no está tan habituado.
Incendio (apartado 2.1.1). Incendio forestal es el fuego que se propaga sin control por un terreno en el que vegetan especies forestales arbóreas, arbustivas, de matorral o herbáceas. Incendio de interfaz urbano forestal, o incendio I-UF, es el que se inicia o se propaga en la fase o zona donde se mezclan recursos desarrollados por el ser humano con combustibles forestales.
La nomenclatura común básica distingue cinco estados del incendio:
- Activo: se propaga sin control.
- Estabilizado: se propaga, pero la evolución es favorable según la previsión.
- Controlado: no avanza más allá de las líneas de control establecidas.
- Extinguido: apagado, sin llama y sin humo.
- Reproducido: el incendio extinguido se ha activado de nuevo.
Las partes del incendio son:
- Origen: ubicación donde se ha iniciado.
- Cabeza: muestra la dirección hacia donde está quemando; es la parte más caliente y más activa.
- Flancos, izquierdo y derecho: los lados del incendio, paralelos a la dirección principal de propagación; pueden tener fuego activo, pero no tan intenso como la cabeza.
- Cola: la parte opuesta a la cabeza, quema más despacio y a menudo está cerca del origen.
- Frente: zona de llama activa, que puede estar localizada en cabeza, flancos o cola.
- Perímetro: línea límite o borde del incendio; puede no tener fuego activo en algunas partes.
La nomenclatura de sectores combina cabeza o cola con el flanco: sector cabeza-flanco izquierdo, sector cabeza-flanco derecho, sector cola-flanco izquierdo y sector cola-flanco derecho, siempre tomando como referencia la dirección de avance.
Otras magnitudes:
- Longitud de llama: máxima distancia entre la base y la punta de la llama; se mide sobre un ángulo cuando las llamas están inclinadas por viento o pendiente. Puede usarse como referencia de la intensidad del fuego.
- Altura de llama: dimensión vertical de un frente de llamas desde su base. En general, la altura de llama es el doble de la altura de la vegetación que arde.
- Ventana de actuación: marco espacio temporal en el que se puede aplicar una táctica determinada de manera efectiva y segura, determinado por los factores meteorológicos y geográficos favorables durante un periodo de tiempo.
- Potencial de retorno: área por donde ya ha pasado el incendio pero en la que existe riesgo de reignición por la gran cantidad de combustible que ha quedado sin quemar.
- Velocidad de propagación: distancia que recorre el frente por unidad de tiempo.
Topografía (apartado 2.1.2). Cuatro términos: cumbre, cima o parte superior de un monte; collado, elevación de tierra menos elevada que el monte; divisoria, línea del terreno desde la cual las aguas fluyen en direcciones opuestas; y vaguada, línea que marca la parte más honda de un valle, camino por donde van las aguas de las corrientes naturales.
Triángulo de comportamiento (apartado 2.1.3). Igual que el fuego se fundamenta en el tetraedro del fuego, comburente, combustible, calor y reacción en cadena, el comportamiento de los incendios forestales se define mediante un triángulo cuyos lados se subdividen a su vez en otros tres triángulos:
- Meteorología: viento, a mayor viento mayor violencia del incendio y probabilidad de propagación; humedad, a menor humedad mayor posibilidad de incendio y propagación; temperatura, a mayor temperatura mayor probabilidad de comportamiento virulento.
- Combustible: estructura, ligada a los modelos de combustible; humedad y temperatura, a menor humedad y mayor temperatura hay más combustible disponible; cantidad, a mayor cantidad mayor potencial.
- Topografía: orientación, las laderas orientadas a Sur u Oeste reciben más radiación solar que las orientadas a Norte o Este, lo que favorece la propagación e influye en el tipo de combustible y su disponibilidad; pendiente, los incendios que se propagan ladera arriba lo hacen con mayor velocidad; relieve, los accidentes del terreno como vaguadas, cañones estrechos, altos de colinas, crestas, desnivel y barreras naturales o construidas como caminos, pistas, afloramientos rocosos o lagos influyen en los regímenes de viento que marcan la dirección y velocidad de propagación.
19.3. Tipología, lectura del incendio y predicción Campbell (apartado 2.2)
Lectura del incendio (apartado 2.2.1). Los incendios se clasifican según su comportamiento y pueden identificarse a distancia por la forma de la columna de humo. Hay tres tipos:
- Incendios topográficos: conducidos por la topografía. Pendientes pronunciadas, cañones y crestas afectan a la velocidad y dirección de propagación. Hay que prestar especial atención a los cambios de rasante, donde puede haber un cambio de comportamiento, y a los nudos de valle, intersecciones de valles donde el incendio puede propagarse a diferentes valles de manera simultánea.
- Incendios de viento: conducidos por el viento, con la columna alineada con la dirección del viento. Los vientos fuertes aumentan la velocidad de propagación y dificultan el control; el viento puede cambiar de dirección de forma impredecible, y el paveseo frecuente es característico de este tipo.
- Incendios convectivos: conducidos por el combustible. Generan intensas corrientes ascendentes por el calor extremo debido a la gran cantidad de combustible disponible; las columnas de humo y calor se elevan a gran altura y generan condiciones atmosféricas inestables, vientos erráticos y vórtices. Si el combustible disponible se agota, la columna pierde capacidad de sustentación y se cae, pudiendo causar focos secundarios, empeorar las condiciones en todo el entorno y provocar una apertura de flanco. Dadas las características de Gipuzkoa, el tipo más común será el topográfico, seguido del de viento. Los tipos no son mutuamente excluyentes: un incendio puede ser topográfico y de viento a la vez.
Sistema de predicción Campbell (apartado 2.2.2). El sistema de predicción Campbell, SPC, es una herramienta para comprender la capacidad de mejora o empeoramiento de las condiciones del incendio, y por tanto para identificar una ventana de oportunidad, es decir un periodo de tiempo en el que el comportamiento del fuego permite ejecutar un ataque en condiciones de seguridad y con la máxima eficacia. Sirve para determinar cómo de alineado estará el incendio en una zona específica. Los cambios de alineación suceden durante la evolución del incidente, y los intervinientes deben desarrollar la capacidad de identificar cuándo y dónde se darán, porque encierran la clave de un ataque efectivo y seguro. El SPC indica que el comportamiento del fuego está influido predominantemente por la alineación de tres factores, abreviados VPO: viento, pendiente y orientación. El viento cuenta si sopla a favor de la dirección de avance del incendio; la pendiente cuenta si es a favor, es decir ascendente; la orientación cuenta si la ladera está en solana. Se cuentan cuántos factores son positivos y se denomina la situación así:
- 0 de 3: fuera de alineación.
- 1 de 3: poca alineación.
- 2 de 3: media alineación, indicando cuál falta, sin pendiente, sin viento o sin orientación.
- 3 de 3: plena alineación.
19.4. Movilización y respuesta (apartado 3)
Movilización de recursos y medios (apartado 3.1). La movilización se representa en función de los tipos de intervención tipificados en el documento GYMO A. Dadas las características de esta intervención, el número de vehículos del tren de salida y la posibilidad de que en un vehículo pesado vaya solamente una persona, es especialmente importante mantener unido el convoy. Si alguno de los parques movilizados no dispone de X.16, se movilizarán preferentemente, por este orden, los vehículos X.14 y X.15.
Tabla de movilización GYMO A (apartado 3.1). La tabla, recuperada de la página gráfica del procedimiento, tipifica cinco intervenciones dentro del código 13 de incendios forestales, con parque principal, segundo parque de apoyo y tercer parque de apoyo:
- Código 130, incendio de vegetación, en euskera "landaretza sutea", nivel 0.
- Código 131, incendio forestal pequeño, tipo I, "baso sute txikia", nivel 1.
- Código 132, incendio forestal, tipo II, "baso sutea", nivel 2.
- Código 133, incendio forestal desarrollado, tipo III, "baso sute garatua", nivel 3.
- Código 134, gran incendio forestal, tipo IV, "baso sute handia", nivel 4. Las columnas con los vehículos concretos asignados a cada parque en cada nivel no son legibles en la copia disponible, por lo que no se reproducen; sí consta en el texto que el tren de salida se compone de varios vehículos, que el vehículo de referencia es el X.16 y que la amenaza a infraestructuras se cataloga siempre como nivel 3.
Criterios de catalogación y activación de niveles (apartado 3.1.1). Con la entrada en vigor del procedimiento se modifican los criterios de catalogación: el nivel GYMO que se active dependerá principalmente del riesgo potencial de desarrollo que tenga el incendio y de la capacidad de respuesta del operativo. Se establecen el índice de riesgo y el análisis de la accesibilidad y la nocturnidad como herramientas para objetivar el riesgo potencial de desarrollo y la capacidad de respuesta, es decir, para objetivar el agravamiento. La amenaza a infraestructuras se mantiene como criterio y, ante esa presencia, la catalogación sigue siendo la de intervención de nivel 3.
Medios y herramientas (apartado 3.2.1). El SPEIS DFG considera operativos para incendios forestales los siguientes equipos:
- Mochilas extintoras: aparato aplicador de agua en chorro lleno o pulverización, con depósito dorsal, latiguillo y bomba o lanza de accionamiento manual. Trabaja fundamentalmente sobre el lado del calor, enfriando el combustible que se quema por debajo de su temperatura de ignición, para lo que hay que dirigir el agua a la base de la llama. Tiene la acción complementaria de humedecer el combustible susceptible de arder, potenciada si el agua lleva aditivos retardantes, humectantes o espumas.
- Batefuegos: pala elástica de goma con fleje interno metálico o nervadura embutida en un mango metálico. Realiza una única acción, la sofocación, muy eficaz sobre combustibles susceptibles de ser disgregados.
- Mochilas portamangueras: para transporte de mangueras, con un útil de cierre o llave de paso para suministro y extensión en punta de lanza.
- Azadas: pieza de acero laminado con borde con filo; herramienta de cavado y raspado, usada habitualmente para cavar hasta suelo mineral.
- Palas: pieza de acero templado con filo, ligeramente cóncava, con agujero para mango de madera; herramienta versátil para cavar y para arrojar material sobre las llamas.
- Motosierras: máquina para cortar el combustible en la construcción de líneas de defensa; se usan modelos ligeros de potencia media, de 4 o 5 kilogramos de peso. Para su uso hay que seguir el procedimiento PZ_OPER_02, EPI para corte con motosierra.
- Mangueras, lanzas y equipo auxiliar: de 25 milímetros de diámetro interior. Las lanzas serán de bajo caudal, identificables por tener mango verde.
Equipos de protección personal (apartado 3.2.2). El equipamiento mínimo para todos los intervinientes, sea cual sea su escala, desde bomberos y bomberas, pasando por cabos y sargentos, hasta jefes de guardia, es:
- Traje de rescate técnico.
- Botas de intervención.
- Casco ligero de intervención tipo Gallet F2.
- Gafas forestales.
- Talkie.
- Linterna.
- Semimáscara A2P2.
- Guantes forestales, para cabos y bomberos.
- Verduguillo fino, para cabos y bomberos. En el caso de sargentos y jefes de guardia, por el tipo de trabajo que realizan, el verduguillo y los guantes no forman parte de su equipo personal salvo excepciones puntuales, y podrán prescindir de ellos en zonas sin humo de incendio y siempre que no haya riesgos que requieran su uso. Además, todos los intervinientes deberán tener a su disposición en la intervención una mascarilla FFP3 y una bolsa personal de ropa limpia, que contendrá al menos pantalón largo y camiseta, siendo recomendable una sudadera. El Mando de la Intervención es el responsable de decidir y ordenar las medidas de seguridad. El personal con funciones exclusivas en el Puesto de Mando Táctico, cuando el Mando de la Intervención defina ausencia de riesgos que requieran el equipamiento mínimo, podrá portar únicamente ropa de parque.
19.5. Operaciones: pautas organizativas en la respuesta (apartado 4.1)
Al inicio de la guardia (apartado 4.1.1). El jefe de guardia, antes del briefing C, realizará la previsión y monitorización de las condiciones ambientales: consultará el riesgo de incendios forestales para la guardia en curso y las previsiones de humedad y viento, apoyándose en las herramientas informáticas de EFFIS, el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, y de Euskalmet. Tras esa valoración, en el briefing C indicará si existe o no riesgo de incendio forestal y transmitirá a cabos, sargentos y operadores de Bai Esan el nivel de riesgo de incendios en las diferentes zonas del territorio.
Catalogación del nivel de intervención (apartado 4.1.2). Cuando se reciba un aviso de incendio forestal o de vegetación, el jefe de guardia catalogará el nivel de la emergencia atendiendo al nivel de riesgo existente en las diferentes zonas del territorio y a los criterios de catalogación del procedimiento. Catalogada la intervención, el jefe de guardia presente en Bai Esan consultará las condiciones meteorológicas prestando especial atención a:
- Localización de puntos críticos donde pueda existir un cambio de comportamiento.
- Localización de zonas urbanas a proteger.
- Localización de puntos de agua.
- Localización de posibles zonas seguras.
- Solicitar o confirmar la movilización del servicio de Montes y del correspondiente Director Técnico de Extinción.
- Viento: fuerte, suave o sin viento, y dirección.
- Previsión de precipitación. Además, observará la hora del ocaso y los posibles agravamientos del incendio.
En trayecto (apartado 4.1.3). El Mando de la Intervención o el mando asignado, cerca del QTH, confirmará o ampliará la información según se acerque: qué quema y cuánto, con la superficie aproximada; y cómo quema, con los factores de alineación: viento fuerte, suave o sin viento y su dirección, pendiente a favor o en contra, y orientación de solana o umbría. Observará la columna de humo: su inclinación determina la velocidad y dirección del viento, y su color indica la fase de combustión, blanco al inicio y gris en propagación. Los vehículos pesados se ubicarán en zona segura para realizar una primera valoración con vehículo ligero. El mando asignado que esté lejos del QTH se mantendrá a la escucha mientras no vea signos del incendio.
Al llegar al lugar, informe FLASH (apartado 4.1.4). En las acciones inmediatas, el Mando de la Intervención completará el informe FLASH con la estructura VEO, HAGO, PREVEO, PIDO:
- VEO: lugar y punto de encuentro de los futuros medios, en zona segura y teniendo en cuenta la predicción de la evolución; y valoración de la situación hecha en vehículo ligero: alineación, orografía, dirección y fuerza del viento, tipo de combustible, pasto, matorral o arbolado, accesibilidad para medios terrestres, e incendio dentro o fuera de capacidad de extinción.
- HAGO: descripción de las acciones y tareas que se están ejecutando.
- PREVEO: si existen riesgos posibles e inmediatos, como edificaciones, depósitos, vías de comunicación o tendidos eléctricos.
- PIDO: confirmar los medios en tránsito, solicitar más medios si la situación es más grave que la prevista en la movilización inicial y revisar o confirmar el nivel GYMO activado. Si se aplica la táctica "verificar y listo", se abandonará la zona de la estructura amenazada asegurándose de que no hay nadie presente y ayudando en la evacuación; conviene hacer una foto con marca de agua que evidencie la hora y el lugar en que se ejecutó esa táctica.
Mando táctico o estratégico en el QTH. Realizará la localización cartográfica de puntos de acceso, tipo de vegetación del entorno, valoración de la continuidad o discontinuidad del combustible, identificación y priorización de zonas a proteger, establecimiento de zonas seguras y rutas de escape, y localización del punto de encuentro, del centro de recepción de medios y del PMT. Además, establecerá un punto de encuentro con el responsable de Montes para fijar la estrategia, la coordinación y el canal de comunicación común.
19.6. Tácticas de actuación (apartado 4.2)
Tácticas de ataque inicial en incendio forestal (apartado 4.2.1). Están condicionadas por dos variables: la capacidad de extinción y la accesibilidad. Un incendio se considera fuera de capacidad de extinción cuando la altura de llama es superior a 2 metros, teniendo en cuenta que para el ataque directo con herramienta manual, mochila más batefuegos, la altura debe ser inferior a 1,5 metros; o cuando la velocidad de avance es superior a 5 metros por minuto. Una zona de trabajo se considera no accesible cuando el calor y el humo impiden el trabajo del personal próximo al borde; cuando la topografía es muy abrupta o la vegetación muy densa, o ambas; o cuando no es accesible para vehículos pesados a una distancia inferior a 100 metros, que equivalen a 5 tramos de manguera. La tabla de tácticas resulta así:
- Con capacidad de extinción y con accesibilidad: ataque directo con línea de agua más ataque directo con herramienta manual.
- Con capacidad de extinción pero sin accesibilidad: ataque directo con herramienta manual.
- Sin capacidad de extinción: ataque indirecto mediante líneas de defensa.
Tácticas en interfaz urbano forestal (apartado 4.2.2). Cuando un incendio forestal amenaza zonas desarrolladas por personas pasa a ser un incendio de interfaz. La intervención en la I-UF se prioriza respecto al desarrollo del incendio forestal y sus tácticas difieren de las forestales. En todo caso se priorizan las personas sobre los bienes, y el MI decidirá en cada caso entre evacuar o confinar. Las tácticas principales se emplean antes del impacto del frente, y se elige una según la evolución, el entorno y la capacidad operativa:
- Preparar y defender: la estructura ofrece posibilidades de ser protegida, hay zona segura, recursos suficientes y tiempo. Acción: preparar la defensa a tiempo y contener.
- Preparar y listo: no hay recursos suficientes pero sí tiempo. Acción: preparar la defensa a tiempo, evaluar para volver tras el impacto y abandonar la posición.
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Verificar y listo: no hay recursos suficientes ni tiempo. Acción: localizar a los ocupantes en riesgo y evacuación rápida. Las tácticas secundarias buscan minimizar daños antes y después del impacto:
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Patrulla táctica: fase de pre-impacto. Objetivo, detección rápida de focos secundarios y extinción de puntos calientes o igniciones secundarias. Acción, monitorizar continuamente la zona y vigilar acumulaciones de residuos, pilas de leña, setos, muebles de jardín y estructuras secundarias.
- Seguimiento del frente: fase de post-impacto. Objetivo, defender el máximo número de infraestructuras y las estructuras detrás del frente. Acción, extinguir focos secundarios y puntos calientes. La relación entre táctica y fases de afectación es: en pre-impacto, preparar y defender, preparar y listo, verificar y listo y patrulla táctica; preparar y defender se prolonga durante el impacto; y en post-impacto, seguimiento del frente.
19.7. Técnicas operativas (apartado 4.3)
Concepto. Las técnicas para minimizar daños a personas, bienes y medio ambiente se clasifican en tres grupos, ataque directo, ataque indirecto y protección de estructuras, que no son excluyentes sino complementarios: se puede empezar de una forma y seguir de otra, o trabajar en indirecto en un lugar y en directo en otro.
Ataque directo (apartado 4.3.1). No se emplea cuando el frente está fuera de capacidad de extinción, lo que según la bibliografía, Wilgen en 1986 y Alexander en 1992, ocurre con altura de llama superior a 3 metros o velocidad de avance superior a 5 metros por minuto, es decir, cuando el incendio avanza más rápido que el ritmo de trabajo de los intervinientes. En el SPEIS DFG, sin embargo, el ataque directo se aplica solo con altura de llama de hasta 2 metros. Modalidades:
- Con línea de agua: tendidos en alta presión con manguera de 25 milímetros y lanza forestal, con accesorios de color verde y caudal mínimo de 19 litros por minuto en el selector de caudal. El cono será abierto, de entre 15 y 30 grados, para maximizar la capacidad de enfriamiento. Los tendidos se realizan directamente desde la salida de alta con los bifurcadores, llaves de corte y tramos establecidos en la técnica concreta.
- Con mochila de agua: para bajar la intensidad de las llamas y lograr condiciones para usar el batefuegos, para extinguir focos generados por pavesas y para tareas de remate. En el SPEIS DFG se aplica con altura de llama de hasta 1,5 metros.
- Con batefuegos: extinción por sofocación, desplazando el aire necesario para la combustión. La altura de llama debe ser inferior a 1 metro. Las normas de ataque directo seguro del SPEIS DFG se resumen así: con acceso de vehículos pesados, línea de agua con altura de llama inferior a 2 metros; sin acceso de pesados, medios manuales con altura de llama inferior a 1,5 metros; en ambos casos velocidad de avance inferior a 5 metros por minuto y alineación Campbell fuera de alineación, 0 de 3, o con poca alineación, 1 de 3.
Ataque indirecto (apartado 4.3.2). Consiste en eliminar combustible, por ejemplo reubicando combustibles de gran potencial, en humectar la vegetación o en usar zonas sin combustible para frenar el frente. Se definen dos líneas:
- Línea de defensa: elemento que se construye, de forma mecanizada o manual con azada, motosierra o pala, para romper la continuidad del combustible en la trayectoria del incendio. Es una faja de terreno de largo y ancho variable en la que se corta y extrae todo el combustible aéreo, superficial y subterráneo; se raspa el terreno hasta el suelo mineral; se deposita el combustible en el lado exterior, el contrario al que viene el incendio; y se quema el combustible intermedio entre la línea y el incendio para ampliar la zona desprovista de combustible, la llamada quema de ensanche, cuya base es la faja raspada.
- Línea de control: conjunto de barreras naturales y construidas y de bordes extinguidos del fuego que se utilizan para controlar el incendio. Las líneas de defensa forman parte de la línea de control; la línea de defensa se construye, la línea de control se establece. El ataque indirecto se emplea cuando el incendio tiene alineación media o plena según el SPC, cuando el calor y el humo impiden el trabajo próximo al borde, o cuando la topografía es muy abrupta o la vegetación muy densa.
Protección de estructuras (apartado 4.3.3). Se cerrarán puertas y ventanas y se eliminarán textiles y vegetación en contacto con la edificación. Se eliminará el combustible del entorno moviéndolo o humedeciéndolo, es decir con técnicas de humectación. La humectación de edificios u objetos del entorno, setos o pilas de materiales, consiste en emplear agua, instalaciones de riego o espuma, esta última para evitar la escorrentía, con el objetivo de cambiar su situación de disponible a no disponible. Su efectividad, y por tanto el agua y el tiempo necesarios, se valorará considerando la cantidad de agua disponible para otras operaciones de extinción o autoprotección, el tiempo disponible para aplicarla con seguridad y la efectividad según la antelación al impacto del frente, ya que con agua sola el viento y la temperatura elevada pueden evaporarla y neutralizar el efecto.
19.8. Criterios e instrucciones de seguridad (apartado 5)
Protección colectiva (apartado 5.1). Antes de iniciar las tareas, todo el equipo comprobará el buen funcionamiento de las comunicaciones. Ante líneas eléctricas o depósitos de combustible se actuará como si estuvieran en carga o llenos respectivamente. Los trabajos se realizarán por binomios como mínimo y, salvo casos excepcionales, cada parque se considerará un equipo de trabajo que intervendrá en un mismo sector o tajo. El cabo del equipo actuará al inicio como observador, a no ser que haya otro observador definido para varios equipos, y garantizará que en todo momento la vía de salida quede abierta y que todo el equipo la conozca; observará el desarrollo del frente y examinará las condiciones de seguridad del equipo. Para ello se ubicará en un punto geográfico desde el que pueda ver a todos los integrantes y a la vez cualquier elemento que condicione la seguridad, como el flanco, líneas eléctricas o zonas con riesgo de caída. Mientras haga de observador, el cabo no podrá realizar ninguna otra tarea operativa, ni colaborar en tendidos, extinción o abastecimiento. También se mantendrá comunicación continua con el Mando de la Intervención para el seguimiento de tareas y para informar de anomalías o incidencias. Si el equipo se desplaza a otro sector o debe abandonarlo por una situación comprometida, se lo comunicará al Mando de la Intervención.
Protocolo OACEL (apartado 5.2). Resume en cinco conceptos las normas de seguridad que siempre han de tenerse presentes: observación, comunicación, escape, lugar seguro y anclaje.
- Observación y vigilancia: siempre ha de haber una persona en comunicación con el equipo que tenga a la vista todo el frente en el que se trabaja, para avisar de cambios en las condiciones que pongan en peligro al equipo y para detectar focos secundarios.
- Atención y anclaje: la observación se refuerza con atención a las condiciones y a la posible evolución desfavorable, con valoración continua. Todas las maniobras deben estar ancladas, partir de una zona segura, una línea de control, que asegure que el flanco no evolucione desfavorablemente y atrape al personal, y permitir el repliegue a lugar seguro en todo momento.
- Comunicación: el jefe de dotación o de grupo debe mantener en todo momento comunicación con el PMT y con el jefe de extinción; y todo integrante del equipo debe mantener alguna vía de comunicación con el resto de su dotación.
- Rutas de escape: antes de iniciar los trabajos se establecerá una ruta de escape segura que garantice la evacuación del equipo.
- Lugar seguro: la ruta de escape siempre ha de llevar a una zona sin peligro, por ejemplo una zona ya quemada sin potencial de retorno y sin riesgo de caída de árboles o ramas, una zona sin vegetación o una preparada previamente. El protocolo se cumple en todas las escalas y niveles, desde el bombero hasta el jefe de guardia.
Pautas de seguridad básicas en intervención (apartado 5.3). En incendios forestales y de interfaz:
- Siempre se priorizará la extinción de cola a cabeza. La segunda opción será uno de los flancos, y únicamente se atacará por la cabeza en caso de ventana de oportunidad o de protección de bienes, y cuando la seguridad esté garantizada, con ruta de escape establecida, zona segura y capacidad de extinción suficiente.
- Se aplicará el protocolo OACEL.
- Se tendrán siempre identificadas las zonas con potencial de retorno.
- Se tendrá en cuenta el sentido del paveseo, muy importante en incendios dominados por el viento.
- Solo se accederá con vehículos pesados por pistas conocidas o recomendadas por el guarda forestal, nunca por recomendación de otras personas como vecinos, transeúntes o policía.
- Antes de ubicar los vehículos se identificará la ruta de escape y se colocarán orientados para salir hacia ella.
- Todo lo que esté sombreado en el terreno por la columna de humo se va a quemar; esa zona se denomina Zona del Hombre Muerto y da idea de dónde ubicar los efectivos y de la dirección de crecimiento potencial del incendio.
- Localizar un lugar favorable para el ataque, la ventana de oportunidad.
- Apartarse de las carreras potenciales, es decir, de las zonas por donde se prevé que puede avanzar el incendio según la lectura realizada; hay que trabajar por potencial de llamas y no por llamas activas, según previsión de evolución y no según situación actual.
- Cambiar la táctica antes del cambio del comportamiento.
- Establecer una reserva mínima de agua de 500 litros para ejecutar la maniobra de autoprotección con garantías. Al alcanzar ese valor, el camión se considera vacío y se procederá a su abastecimiento inmediato.
Seguridad en trabajos con medios aéreos (apartado 5.4). Las consignas están en el PT_OPER_02_V3, coordinación y seguridad con helicópteros. Los puntos más reseñables: los puntos de aterrizaje se establecerán siempre fuera de ramas, árboles u objetos que puedan romperse y caer sobre el personal de tierra, manteniendo una distancia de seguridad mínima en una superficie de radio igual a la altura de esos elementos; si el helicóptero tiene que tomar tierra se procurará una zona de 30 metros de diámetro de seguridad para su posado, a una distancia mínima de 100 metros de árboles, torres electrificadas u otras instalaciones de altura; y la tripulación dará las consignas de acercamiento al helicóptero.
19.9. Maniobras de autoprotección y descontaminación gruesa (apartados 5.5 y 5.6)
Atrapamiento por vehículo (apartado 5.5.1). En caso de atrapamiento en zona de avance del frente de llama con vehículo pesado, la maniobra del SPEIS DFG tiene siete pasos:
- Uno: comunicar al Mando de la Intervención el atrapamiento y la previsión de hacer la maniobra, indicando las coordenadas.
- Dos: ubicar el camión en la zona más segura posible, lo más alejado del frente, en zona sin combustible o parapetado detrás de una edificación, a ser posible con el lado del depósito no expuesto al frente. Si hay vehículo ligero, se coloca entre el frente y el pesado, pegado a este en paralelo.
- Tres: realizar un tendido de autoprotección con manguera de 25 milímetros, lanza a 150 litros por minuto y modo cortina, probarla y dejarla detrás del vehículo según la línea de avance del frente, con el bucle protegido bajo el camión. Dejar la bomba arrancada a ralentí con la línea presurizada y cerrar la persiana de la bomba lo máximo posible. Podrán realizarse dos líneas si se dispone al menos de 1.000 litros.
- Cuatro: tapar los huecos de los bajos del vehículo o vehículos con material del camión, mangueras, bidones de espumógeno o mochilas.
- Cinco: situar el material combustible del camión, como bidones de combustible, alejado del personal y en zona de impacto posterior a nuestra situación.
- Seis: refugiarse en el interior del vehículo con los chaquetones cubriendo las ventanas hasta que pase el frente.
- Siete: si hay que abandonar la cabina, primero lo hará el bombero o bombera del lado donde no está impactando el frente, que abrirá la lanza; entonces saldrá el resto y se parapetarán en la zona de menor radiación, verificando la última persona que sale que no se ha activado la tecla que desconecta la toma de fuerza. La maniobra se detalla en la técnica correspondiente.
Descarga de medios aéreos (apartado 5.5.2). Advertida la descarga de agente extintor de un medio aéreo, el personal de tierra se retirará de la zona de lanzamiento sin correr, perpendicularmente a la línea de fuego, hasta una zona segura. Si no es posible la retirada, la maniobra de autoprotección es el último recurso: se identifica de dónde proviene la descarga y el personal se aleja lo máximo posible de la línea de fuego, perpendicularmente, buscando una zona plana sin rocas sueltas ni arbolado ni elementos que produzcan caídas a distinto nivel. En terreno abierto y sin arbolado, el personal se coloca en paralelo a la dirección del medio de descarga, mirando hacia donde viene la aeronave, tumbado boca abajo, con las piernas abiertas, las manos sujetando el casco y la herramienta a los pies del último miembro del equipo en recibir la descarga. En terreno arbolado, junto al árbol más grueso y sano posible, en sentido hacia donde viene la aeronave, con una rodilla en el suelo y la otra flexionada, sujetando el casco con la mano en el momento de la descarga, y con la herramienta detrás del último miembro del equipo.
Descontaminación gruesa (apartado 5.6). Finalizada la intervención se procederá a la descontaminación gruesa en zona templada, junto a los vehículos, en el QTH y con mascarilla FFP3, en cuatro pasos: uno, cepillado seco con el equipo completo en el exterior; dos, desvestido y empaquetado de la equipación de intervención para transporte en cajas o bolsas; tres, limpieza de cuello, muñecas y manos con agua y jabón neutro; cuatro, vestido de ropa limpia y seca. La realizará todo el personal que haya estado en contacto con el humo del incendio. Durante los pasos uno, dos y tres se portará mascarilla FFP3 o la semimáscara A2P2. Por último, las botas de intervención se limpiarán con un cepillado húmedo.
19.10. Flujograma, post intervención, bibliografía y anexos (apartado 6 y anexos)
Flujograma (apartado 6). El flujograma de la página 37, titulado "Intervención en incendio forestal o de interfaz urbano forestal", arranca con la valoración, realizada en vehículo ligero con los vehículos pesados en zona segura. La primera decisión es si existe afección inminente a edificios. Si la respuesta es sí, se aplican las tácticas de actuación en interfaz urbano forestal, eligiendo entre preparar y defender, cuando la estructura ofrece posibilidades de ser protegida y hay zona segura, recursos suficientes y tiempo; preparar y listo, cuando hay tiempo pero no recursos suficientes; y verificar y listo, cuando no hay ni recursos ni tiempo, con localización de ocupantes y evacuación rápida. Si la respuesta es no, se aplican las tácticas de actuación en incendios forestales según las dos variables de capacidad de extinción y accesibilidad: ataque directo con línea de agua más herramienta manual, ataque directo solo con herramienta manual, o ataque indirecto con líneas de defensa.
Post intervención (apartado 6.1). En este tipo de intervenciones se solicitará el parte de servicio realizado por el servicio de Montes. La solicitud se realiza a través del jefe de servicio del SPEIS DFG y ese parte se emplea para complementar el nuestro. El interesado en solicitar el informe del servicio prestado deberá dirigirse a la Dirección General de Montes y Medio Natural.
Bibliografía. Cinco referencias: Alexander, agosto de 1992, sobre el comportamiento del fuego como factor en la extinción forestal y rural, Edmonton, Canadá; CEIS Guadalajara, 2015, Incendios de vegetación; Dalmau-Rovira, septiembre de 2023, Operaciones defensivas contra incendios forestales en la I-UF; The Scottish Government, 2013, Wildfire Operational Guidance, Edimburgo; y Wilgen, 6 de marzo de 1986, sobre una relación simple para estimar la intensidad de los fuegos en vegetación natural, Stellenbosch, Sudáfrica.
Anexo I, modelos de combustible SEILAF. Para modelizar un incendio se clasifican los combustibles según el que principalmente conducirá el fuego, adaptando la versión simplificada de los modelos de combustible de Rothermel de 1973. Hay trece modelos, desde pastos hasta arbolado, que se combinan en cuatro grandes grupos:
- Pastos: vegetación herbácea, modelos del 1 al 3.
- Matorral: todo tipo de matorral o monte bajo, incluso bajo árboles; los regenerados jóvenes o repoblaciones pasan por este estado los primeros años; modelos del 4 al 7.
- Hojarasca bajo arbolado: acículas de pino, sotobosque de encina, roble o haya; modelos del 8 al 10. En el SPEIS DFG se considera arbolado.
- Restos de corta o ramaje: ramas y restos dejados en el sotobosque y troncos de árboles pequeños tras las claras; modelos del 11 al 13. En el SPEIS DFG también se considera arbolado. El tamaño, forma, disposición, compactación, composición química y humedad varían en cada grupo, y la referencia a estos modelos ayuda a prever el comportamiento del incendio.
Anexo II, tablas de funciones GYMO. Por la variedad de casuística y de funciones posibles, desde protección de infraestructuras en interfaz hasta ataque directo con medios manuales, el procedimiento indica que no procede realizar tablas de funciones.
19.11. Cifras y datos clave
PZ_OPER_13, versión 1, publicado el 6 de marzo de 2024, autores los oficiales de área Telleria y Rodríguez, 41 páginas. Marco: Norma Foral 7/2006 de Montes; táctica SG2 del SVAE; la competencia del SPEIS DFG es la protección de construcciones e infraestructuras y la interfaz urbano forestal; la extinción forestal corresponde al Departamento de Desarrollo del Medio Rural, con la Dirección de extinción en Montes y la Dirección operativa del rescate en el SPEIS. Cinco estados del incendio: activo, estabilizado, controlado, extinguido y reproducido. La altura de llama es en general el doble de la altura de la vegetación. Tres tipos de incendio: topográfico, el más común en Gipuzkoa, de viento, el segundo, con paveseo frecuente, y convectivo. Campbell, factores VPO, viento, pendiente y orientación: 0 de 3 fuera de alineación, 1 de 3 poca, 2 de 3 media, 3 de 3 plena. Códigos GYMO: 130 incendio de vegetación nivel 0, 131 incendio forestal pequeño I, 132 incendio forestal II, 133 incendio forestal desarrollado III, 134 gran incendio forestal IV. Sin X.16, se movilizan X.14 y luego X.15; el convoy se mantiene unido; la amenaza a infraestructuras es siempre nivel 3; la catalogación se objetiva con índice de riesgo, accesibilidad y nocturnidad. Mangueras de 25 milímetros, lanzas de bajo caudal con mango verde, caudal mínimo 19 litros por minuto y cono de 15 a 30 grados; motosierras de 4 o 5 kilogramos según el PZ_OPER_02. EPI: traje técnico, botas, Gallet F2, gafas forestales, talkie, linterna, semimáscara A2P2, guantes forestales y verduguillo fino para cabos y bomberos; a disposición FFP3 y bolsa de ropa limpia; el PMT puede ir con ropa de parque. El jefe de guardia consulta EFFIS y Euskalmet antes del briefing C. Informe FLASH: veo, hago, preveo, pido. Fuera de capacidad de extinción: llama superior a 2 metros o avance superior a 5 metros por minuto; herramienta manual hasta 1,5 metros; batefuegos por debajo de 1 metro; bibliografía, 3 metros. No accesible: pesados a más de 100 metros, 5 tramos de manguera. Ataque directo seguro solo con alineación 0 de 3 o 1 de 3; indirecto con alineación media o plena. Tácticas de interfaz: preparar y defender, preparar y listo, verificar y listo, con foto con marca de agua; secundarias, patrulla táctica en pre-impacto y seguimiento del frente en post-impacto. Extinción de cola a cabeza, luego flancos, cabeza solo con ventana de oportunidad. OACEL: observación, atención y anclaje, comunicación, escape, lugar seguro. El cabo es observador y no hace otra tarea operativa; binomios mínimo; un parque, un equipo y un sector. Pistas solo conocidas o recomendadas por el guarda forestal. Zona del Hombre Muerto: lo sombreado por la columna. Reserva mínima 500 litros, camión vacío. Helicópteros: PT_OPER_02_V3, 30 metros de diámetro y 100 metros de árboles y torres. Autoprotección con vehículo: 7 pasos, lanza a 150 litros por minuto en cortina, 2 líneas con 1.000 litros, comprobar la toma de fuerza al salir. Descarga aérea: retirarse sin correr y perpendicular; boca abajo en abierto, rodilla al suelo junto al árbol en arbolado. Descontaminación gruesa: cuatro pasos con FFP3 o A2P2, botas con cepillado húmedo. Parte de Montes a través del jefe de servicio. Anexo I: 13 modelos de Rothermel en 4 grupos, pastos 1 a 3, matorral 4 a 7, hojarasca 8 a 10 y ramaje 11 a 13, estos dos últimos considerados arbolado. Flujograma: primera decisión, afección inminente a edificios; sí, tácticas de interfaz; no, tácticas forestales por capacidad de extinción y accesibilidad. Anexo II: no procede tabla de funciones.