Cabo Bomberos Gipuzkoa 2026 · OP2026/17

Procedimientos Gipuzkoa Grupo Procedimientos Gipuzkoa · temas 19 a 32

PARTE 19. Grupo PROCEDIMIENTOS GIPUZKOA. Procedimiento operativo de incendios forestales (tema 20)

Este capítulo pertenece al grupo de procedimientos propios del servicio foral de bomberos de Gipuzkoa, Gipuzkoako Suhiltzaileak, y cubre el tema 20 del temario: el procedimiento operativo de incendios forestales. El documento es el PZ_OPER_13, versión 1, con fecha de publicación 6 de marzo de 2024, redactado por los oficiales de área Ander Telleria Salegi y Borja Rodríguez Muñoz y firmado por el jefe de servicio, José María Azcoaga Lasheras. En euskera se titula "Baso suteetako prozedura" y en castellano "Procedimiento de incendio forestal". Tiene 41 páginas y se estructura en seis apartados más bibliografía y anexos: 1, introducción, marco legal y objeto; 2, caracterización; 3, movilización y respuesta; 4, operaciones en incendios forestales; 5, criterios e instrucciones de seguridad; 6, flujograma, con el apartado 6.1 de post intervención; bibliografía; y dos anexos, el anexo I sobre modelos de combustible SEILAF y el anexo II sobre tablas de funciones GYMO. Como en todos los procedimientos del servicio, las siglas SPEIS DFG designan al Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de la Diputación Foral de Gipuzkoa; GYMO es el sistema de Gestión y Mando del Operativo, que fija niveles de intervención y trenes de salida; Bai Esan es la central de comunicaciones del servicio; QTH es el lugar de la intervención; MI es el Mando de la Intervención; y PMT es el Puesto de Mando Táctico.

Contexto. El procedimiento arranca constatando que la presencia de construcciones e infraestructuras en zonas de combustible vegetal está consolidada desde hace décadas, sobre todo en el ámbito rural y, cada vez más, en la periferia de los núcleos urbanos. El aumento de parcelas agrícolas en desuso acrecienta la amenaza de que un incendio forestal se propague hacia esos desarrollos. Históricamente el paisaje de Gipuzkoa se ha tratado con un aprovechamiento máximo, forestal y ganadero, y esa explotación racional y sostenible del primer sector ha servido de prevención frente a los grandes incendios. Esa realidad está cambiando por dos motivos: la disminución preocupante de explotadores del paisaje y el aumento de superficie protegida en parques naturales, que lleva a una menor gestión forestal tanto de particulares como de montes públicos. A ello se une el cambio climático, por el que los incendios estacionales que ocurrían en invierno se adelantan al otoño o incluso al verano. Los incendios forestales han sido anecdóticos o residuales en las estadísticas históricas del servicio, tanto en número como en dimensión, y por eso hace falta preparar una respuesta adecuada y bien estructurada. Gipuzkoa se caracteriza por una inserción de lo urbano en lo natural, con pequeños núcleos, barrios, anteiglesias y zonas rurales insertadas en el paisaje, y de lo natural en lo urbano, por la pequeña superficie de los núcleos y la cercanía de sus periferias a zonas forestales y de montaña.

Marco competencial. El ámbito competencial se rige por la Norma Foral 7/2006 de Montes. Los repartos de funciones internas de los departamentos y los decretos de estructura se ordenan en cada legislatura de la Diputación Foral, por ejemplo la asignación del ámbito de protección civil al Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento. Las competencias se han ido desenmarañando en dos documentos destacados: el Protocolo de colaboración en incendios forestales y rescates en montaña y medio rural entre la Dirección de Modernización de la Administración Foral del Departamento de Presidencia y Administración Foral y la Dirección General de Montes y Medio Natural del Departamento de Desarrollo del Medio Rural; y las Tácticas operativas del Sistema Vasco de Atención de Emergencias, SVAE. Según el primer documento, la competencia que corresponde al SPEIS DFG en incendios forestales es justamente la protección de construcciones e infraestructuras. El departamento al que compete la extinción de incendios forestales es actualmente Desarrollo del Medio Rural, y el SPEIS DFG actúa en apoyo de las labores de extinción encomendadas a los recursos de dicho departamento.

Táctica SG2 del SVAE. Las tácticas operativas del SVAE definen para la táctica SG2 el siguiente reparto. Al Servicio de Montes y Medio Natural de la Diputación Foral le corresponden la extinción de incendios forestales, con la dirección de extinción, la definición de accesos, la determinación de la zona de seguridad, el apoyo logístico y las asistencias técnicas. Al SPEIS le corresponden la extinción del incendio, el rescate y salvamento de personas accidentadas, con la dirección operativa, el apoyo logístico y las asistencias técnicas.

Interfaz urbano forestal. Por lo tanto, al SPEIS DFG le corresponde la zona de transición de incendio forestal a incendio de estructura, que se define como interfaz urbano forestal, abreviada I-UF. Los medios que actúan pertenecen al menos a dos servicios distintos, con dos protocolos distintos, diferentes equipos de protección y formación diferenciada. Sin embargo, como los miembros del SPEIS DFG tienen un tiempo de respuesta más reducido, se encontrarán con incendios puramente de vegetación en fases iniciales. Por eso el documento estructura la respuesta en dos planos diferentes y paralelos: la primera respuesta o ataque inicial a un incendio forestal incipiente con medios, tácticas y técnicas puras de incendio forestal, y la respuesta de un operativo adecuado a un incendio en un entorno de interfaz.

Objetivos. Son tres. Objetivo 1: definir la nomenclatura, terminología y metodología necesarias para la caracterización, identificación, asignación e interpretación de los elementos definidores de una gestión operativa de extinción en entorno forestal; esta base teórica debe ser conocida por todo el personal operativo, desde todas las escalas de mando hasta los bomberos y bomberas, porque los mandos la usarán de forma normalizada y homogénea al establecer prioridades, técnicas y tácticas. Objetivo 2: determinar la movilización de medios materiales y recursos humanos como respuesta automática en función de la gravedad, es decir del nivel GYMO, con una caracterización suficiente de los equipos de seguridad y herramientas básicos. Objetivo 3: preestablecer las tácticas, técnicas, maniobras de extinción y autoprotección para los dos ámbitos, forestal e interfaz, de modo que se automatice la toma de decisiones de los mandos y se garantice la seguridad de los intervinientes.

19.2. Caracterización: definiciones y conceptos fundamentales (apartado 2.1)

Concepto. La terminología del apartado 2 cumple el objetivo 1 y fija el lenguaje en el que se darán instrucciones, órdenes, prioridades y objetivos desde los distintos niveles de mando. Toda persona con funciones operativas debe conocerla porque es un lenguaje específico al que el servicio no está tan habituado.

Incendio (apartado 2.1.1). Incendio forestal es el fuego que se propaga sin control por un terreno en el que vegetan especies forestales arbóreas, arbustivas, de matorral o herbáceas. Incendio de interfaz urbano forestal, o incendio I-UF, es el que se inicia o se propaga en la fase o zona donde se mezclan recursos desarrollados por el ser humano con combustibles forestales.

La nomenclatura común básica distingue cinco estados del incendio:

Las partes del incendio son:

La nomenclatura de sectores combina cabeza o cola con el flanco: sector cabeza-flanco izquierdo, sector cabeza-flanco derecho, sector cola-flanco izquierdo y sector cola-flanco derecho, siempre tomando como referencia la dirección de avance.

Otras magnitudes:

Topografía (apartado 2.1.2). Cuatro términos: cumbre, cima o parte superior de un monte; collado, elevación de tierra menos elevada que el monte; divisoria, línea del terreno desde la cual las aguas fluyen en direcciones opuestas; y vaguada, línea que marca la parte más honda de un valle, camino por donde van las aguas de las corrientes naturales.

Triángulo de comportamiento (apartado 2.1.3). Igual que el fuego se fundamenta en el tetraedro del fuego, comburente, combustible, calor y reacción en cadena, el comportamiento de los incendios forestales se define mediante un triángulo cuyos lados se subdividen a su vez en otros tres triángulos:

19.3. Tipología, lectura del incendio y predicción Campbell (apartado 2.2)

Lectura del incendio (apartado 2.2.1). Los incendios se clasifican según su comportamiento y pueden identificarse a distancia por la forma de la columna de humo. Hay tres tipos:

Sistema de predicción Campbell (apartado 2.2.2). El sistema de predicción Campbell, SPC, es una herramienta para comprender la capacidad de mejora o empeoramiento de las condiciones del incendio, y por tanto para identificar una ventana de oportunidad, es decir un periodo de tiempo en el que el comportamiento del fuego permite ejecutar un ataque en condiciones de seguridad y con la máxima eficacia. Sirve para determinar cómo de alineado estará el incendio en una zona específica. Los cambios de alineación suceden durante la evolución del incidente, y los intervinientes deben desarrollar la capacidad de identificar cuándo y dónde se darán, porque encierran la clave de un ataque efectivo y seguro. El SPC indica que el comportamiento del fuego está influido predominantemente por la alineación de tres factores, abreviados VPO: viento, pendiente y orientación. El viento cuenta si sopla a favor de la dirección de avance del incendio; la pendiente cuenta si es a favor, es decir ascendente; la orientación cuenta si la ladera está en solana. Se cuentan cuántos factores son positivos y se denomina la situación así:

19.4. Movilización y respuesta (apartado 3)

Movilización de recursos y medios (apartado 3.1). La movilización se representa en función de los tipos de intervención tipificados en el documento GYMO A. Dadas las características de esta intervención, el número de vehículos del tren de salida y la posibilidad de que en un vehículo pesado vaya solamente una persona, es especialmente importante mantener unido el convoy. Si alguno de los parques movilizados no dispone de X.16, se movilizarán preferentemente, por este orden, los vehículos X.14 y X.15.

Tabla de movilización GYMO A (apartado 3.1). La tabla, recuperada de la página gráfica del procedimiento, tipifica cinco intervenciones dentro del código 13 de incendios forestales, con parque principal, segundo parque de apoyo y tercer parque de apoyo:

Criterios de catalogación y activación de niveles (apartado 3.1.1). Con la entrada en vigor del procedimiento se modifican los criterios de catalogación: el nivel GYMO que se active dependerá principalmente del riesgo potencial de desarrollo que tenga el incendio y de la capacidad de respuesta del operativo. Se establecen el índice de riesgo y el análisis de la accesibilidad y la nocturnidad como herramientas para objetivar el riesgo potencial de desarrollo y la capacidad de respuesta, es decir, para objetivar el agravamiento. La amenaza a infraestructuras se mantiene como criterio y, ante esa presencia, la catalogación sigue siendo la de intervención de nivel 3.

Medios y herramientas (apartado 3.2.1). El SPEIS DFG considera operativos para incendios forestales los siguientes equipos:

Equipos de protección personal (apartado 3.2.2). El equipamiento mínimo para todos los intervinientes, sea cual sea su escala, desde bomberos y bomberas, pasando por cabos y sargentos, hasta jefes de guardia, es:

19.5. Operaciones: pautas organizativas en la respuesta (apartado 4.1)

Al inicio de la guardia (apartado 4.1.1). El jefe de guardia, antes del briefing C, realizará la previsión y monitorización de las condiciones ambientales: consultará el riesgo de incendios forestales para la guardia en curso y las previsiones de humedad y viento, apoyándose en las herramientas informáticas de EFFIS, el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, y de Euskalmet. Tras esa valoración, en el briefing C indicará si existe o no riesgo de incendio forestal y transmitirá a cabos, sargentos y operadores de Bai Esan el nivel de riesgo de incendios en las diferentes zonas del territorio.

Catalogación del nivel de intervención (apartado 4.1.2). Cuando se reciba un aviso de incendio forestal o de vegetación, el jefe de guardia catalogará el nivel de la emergencia atendiendo al nivel de riesgo existente en las diferentes zonas del territorio y a los criterios de catalogación del procedimiento. Catalogada la intervención, el jefe de guardia presente en Bai Esan consultará las condiciones meteorológicas prestando especial atención a:

En trayecto (apartado 4.1.3). El Mando de la Intervención o el mando asignado, cerca del QTH, confirmará o ampliará la información según se acerque: qué quema y cuánto, con la superficie aproximada; y cómo quema, con los factores de alineación: viento fuerte, suave o sin viento y su dirección, pendiente a favor o en contra, y orientación de solana o umbría. Observará la columna de humo: su inclinación determina la velocidad y dirección del viento, y su color indica la fase de combustión, blanco al inicio y gris en propagación. Los vehículos pesados se ubicarán en zona segura para realizar una primera valoración con vehículo ligero. El mando asignado que esté lejos del QTH se mantendrá a la escucha mientras no vea signos del incendio.

Al llegar al lugar, informe FLASH (apartado 4.1.4). En las acciones inmediatas, el Mando de la Intervención completará el informe FLASH con la estructura VEO, HAGO, PREVEO, PIDO:

Mando táctico o estratégico en el QTH. Realizará la localización cartográfica de puntos de acceso, tipo de vegetación del entorno, valoración de la continuidad o discontinuidad del combustible, identificación y priorización de zonas a proteger, establecimiento de zonas seguras y rutas de escape, y localización del punto de encuentro, del centro de recepción de medios y del PMT. Además, establecerá un punto de encuentro con el responsable de Montes para fijar la estrategia, la coordinación y el canal de comunicación común.

19.6. Tácticas de actuación (apartado 4.2)

Tácticas de ataque inicial en incendio forestal (apartado 4.2.1). Están condicionadas por dos variables: la capacidad de extinción y la accesibilidad. Un incendio se considera fuera de capacidad de extinción cuando la altura de llama es superior a 2 metros, teniendo en cuenta que para el ataque directo con herramienta manual, mochila más batefuegos, la altura debe ser inferior a 1,5 metros; o cuando la velocidad de avance es superior a 5 metros por minuto. Una zona de trabajo se considera no accesible cuando el calor y el humo impiden el trabajo del personal próximo al borde; cuando la topografía es muy abrupta o la vegetación muy densa, o ambas; o cuando no es accesible para vehículos pesados a una distancia inferior a 100 metros, que equivalen a 5 tramos de manguera. La tabla de tácticas resulta así:

Tácticas en interfaz urbano forestal (apartado 4.2.2). Cuando un incendio forestal amenaza zonas desarrolladas por personas pasa a ser un incendio de interfaz. La intervención en la I-UF se prioriza respecto al desarrollo del incendio forestal y sus tácticas difieren de las forestales. En todo caso se priorizan las personas sobre los bienes, y el MI decidirá en cada caso entre evacuar o confinar. Las tácticas principales se emplean antes del impacto del frente, y se elige una según la evolución, el entorno y la capacidad operativa:

19.7. Técnicas operativas (apartado 4.3)

Concepto. Las técnicas para minimizar daños a personas, bienes y medio ambiente se clasifican en tres grupos, ataque directo, ataque indirecto y protección de estructuras, que no son excluyentes sino complementarios: se puede empezar de una forma y seguir de otra, o trabajar en indirecto en un lugar y en directo en otro.

Ataque directo (apartado 4.3.1). No se emplea cuando el frente está fuera de capacidad de extinción, lo que según la bibliografía, Wilgen en 1986 y Alexander en 1992, ocurre con altura de llama superior a 3 metros o velocidad de avance superior a 5 metros por minuto, es decir, cuando el incendio avanza más rápido que el ritmo de trabajo de los intervinientes. En el SPEIS DFG, sin embargo, el ataque directo se aplica solo con altura de llama de hasta 2 metros. Modalidades:

Ataque indirecto (apartado 4.3.2). Consiste en eliminar combustible, por ejemplo reubicando combustibles de gran potencial, en humectar la vegetación o en usar zonas sin combustible para frenar el frente. Se definen dos líneas:

Protección de estructuras (apartado 4.3.3). Se cerrarán puertas y ventanas y se eliminarán textiles y vegetación en contacto con la edificación. Se eliminará el combustible del entorno moviéndolo o humedeciéndolo, es decir con técnicas de humectación. La humectación de edificios u objetos del entorno, setos o pilas de materiales, consiste en emplear agua, instalaciones de riego o espuma, esta última para evitar la escorrentía, con el objetivo de cambiar su situación de disponible a no disponible. Su efectividad, y por tanto el agua y el tiempo necesarios, se valorará considerando la cantidad de agua disponible para otras operaciones de extinción o autoprotección, el tiempo disponible para aplicarla con seguridad y la efectividad según la antelación al impacto del frente, ya que con agua sola el viento y la temperatura elevada pueden evaporarla y neutralizar el efecto.

19.8. Criterios e instrucciones de seguridad (apartado 5)

Protección colectiva (apartado 5.1). Antes de iniciar las tareas, todo el equipo comprobará el buen funcionamiento de las comunicaciones. Ante líneas eléctricas o depósitos de combustible se actuará como si estuvieran en carga o llenos respectivamente. Los trabajos se realizarán por binomios como mínimo y, salvo casos excepcionales, cada parque se considerará un equipo de trabajo que intervendrá en un mismo sector o tajo. El cabo del equipo actuará al inicio como observador, a no ser que haya otro observador definido para varios equipos, y garantizará que en todo momento la vía de salida quede abierta y que todo el equipo la conozca; observará el desarrollo del frente y examinará las condiciones de seguridad del equipo. Para ello se ubicará en un punto geográfico desde el que pueda ver a todos los integrantes y a la vez cualquier elemento que condicione la seguridad, como el flanco, líneas eléctricas o zonas con riesgo de caída. Mientras haga de observador, el cabo no podrá realizar ninguna otra tarea operativa, ni colaborar en tendidos, extinción o abastecimiento. También se mantendrá comunicación continua con el Mando de la Intervención para el seguimiento de tareas y para informar de anomalías o incidencias. Si el equipo se desplaza a otro sector o debe abandonarlo por una situación comprometida, se lo comunicará al Mando de la Intervención.

Protocolo OACEL (apartado 5.2). Resume en cinco conceptos las normas de seguridad que siempre han de tenerse presentes: observación, comunicación, escape, lugar seguro y anclaje.

Pautas de seguridad básicas en intervención (apartado 5.3). En incendios forestales y de interfaz:

Seguridad en trabajos con medios aéreos (apartado 5.4). Las consignas están en el PT_OPER_02_V3, coordinación y seguridad con helicópteros. Los puntos más reseñables: los puntos de aterrizaje se establecerán siempre fuera de ramas, árboles u objetos que puedan romperse y caer sobre el personal de tierra, manteniendo una distancia de seguridad mínima en una superficie de radio igual a la altura de esos elementos; si el helicóptero tiene que tomar tierra se procurará una zona de 30 metros de diámetro de seguridad para su posado, a una distancia mínima de 100 metros de árboles, torres electrificadas u otras instalaciones de altura; y la tripulación dará las consignas de acercamiento al helicóptero.

19.9. Maniobras de autoprotección y descontaminación gruesa (apartados 5.5 y 5.6)

Atrapamiento por vehículo (apartado 5.5.1). En caso de atrapamiento en zona de avance del frente de llama con vehículo pesado, la maniobra del SPEIS DFG tiene siete pasos:

Descarga de medios aéreos (apartado 5.5.2). Advertida la descarga de agente extintor de un medio aéreo, el personal de tierra se retirará de la zona de lanzamiento sin correr, perpendicularmente a la línea de fuego, hasta una zona segura. Si no es posible la retirada, la maniobra de autoprotección es el último recurso: se identifica de dónde proviene la descarga y el personal se aleja lo máximo posible de la línea de fuego, perpendicularmente, buscando una zona plana sin rocas sueltas ni arbolado ni elementos que produzcan caídas a distinto nivel. En terreno abierto y sin arbolado, el personal se coloca en paralelo a la dirección del medio de descarga, mirando hacia donde viene la aeronave, tumbado boca abajo, con las piernas abiertas, las manos sujetando el casco y la herramienta a los pies del último miembro del equipo en recibir la descarga. En terreno arbolado, junto al árbol más grueso y sano posible, en sentido hacia donde viene la aeronave, con una rodilla en el suelo y la otra flexionada, sujetando el casco con la mano en el momento de la descarga, y con la herramienta detrás del último miembro del equipo.

Descontaminación gruesa (apartado 5.6). Finalizada la intervención se procederá a la descontaminación gruesa en zona templada, junto a los vehículos, en el QTH y con mascarilla FFP3, en cuatro pasos: uno, cepillado seco con el equipo completo en el exterior; dos, desvestido y empaquetado de la equipación de intervención para transporte en cajas o bolsas; tres, limpieza de cuello, muñecas y manos con agua y jabón neutro; cuatro, vestido de ropa limpia y seca. La realizará todo el personal que haya estado en contacto con el humo del incendio. Durante los pasos uno, dos y tres se portará mascarilla FFP3 o la semimáscara A2P2. Por último, las botas de intervención se limpiarán con un cepillado húmedo.

19.10. Flujograma, post intervención, bibliografía y anexos (apartado 6 y anexos)

Flujograma (apartado 6). El flujograma de la página 37, titulado "Intervención en incendio forestal o de interfaz urbano forestal", arranca con la valoración, realizada en vehículo ligero con los vehículos pesados en zona segura. La primera decisión es si existe afección inminente a edificios. Si la respuesta es sí, se aplican las tácticas de actuación en interfaz urbano forestal, eligiendo entre preparar y defender, cuando la estructura ofrece posibilidades de ser protegida y hay zona segura, recursos suficientes y tiempo; preparar y listo, cuando hay tiempo pero no recursos suficientes; y verificar y listo, cuando no hay ni recursos ni tiempo, con localización de ocupantes y evacuación rápida. Si la respuesta es no, se aplican las tácticas de actuación en incendios forestales según las dos variables de capacidad de extinción y accesibilidad: ataque directo con línea de agua más herramienta manual, ataque directo solo con herramienta manual, o ataque indirecto con líneas de defensa.

Post intervención (apartado 6.1). En este tipo de intervenciones se solicitará el parte de servicio realizado por el servicio de Montes. La solicitud se realiza a través del jefe de servicio del SPEIS DFG y ese parte se emplea para complementar el nuestro. El interesado en solicitar el informe del servicio prestado deberá dirigirse a la Dirección General de Montes y Medio Natural.

Bibliografía. Cinco referencias: Alexander, agosto de 1992, sobre el comportamiento del fuego como factor en la extinción forestal y rural, Edmonton, Canadá; CEIS Guadalajara, 2015, Incendios de vegetación; Dalmau-Rovira, septiembre de 2023, Operaciones defensivas contra incendios forestales en la I-UF; The Scottish Government, 2013, Wildfire Operational Guidance, Edimburgo; y Wilgen, 6 de marzo de 1986, sobre una relación simple para estimar la intensidad de los fuegos en vegetación natural, Stellenbosch, Sudáfrica.

Anexo I, modelos de combustible SEILAF. Para modelizar un incendio se clasifican los combustibles según el que principalmente conducirá el fuego, adaptando la versión simplificada de los modelos de combustible de Rothermel de 1973. Hay trece modelos, desde pastos hasta arbolado, que se combinan en cuatro grandes grupos:

Anexo II, tablas de funciones GYMO. Por la variedad de casuística y de funciones posibles, desde protección de infraestructuras en interfaz hasta ataque directo con medios manuales, el procedimiento indica que no procede realizar tablas de funciones.

19.11. Cifras y datos clave

PZ_OPER_13, versión 1, publicado el 6 de marzo de 2024, autores los oficiales de área Telleria y Rodríguez, 41 páginas. Marco: Norma Foral 7/2006 de Montes; táctica SG2 del SVAE; la competencia del SPEIS DFG es la protección de construcciones e infraestructuras y la interfaz urbano forestal; la extinción forestal corresponde al Departamento de Desarrollo del Medio Rural, con la Dirección de extinción en Montes y la Dirección operativa del rescate en el SPEIS. Cinco estados del incendio: activo, estabilizado, controlado, extinguido y reproducido. La altura de llama es en general el doble de la altura de la vegetación. Tres tipos de incendio: topográfico, el más común en Gipuzkoa, de viento, el segundo, con paveseo frecuente, y convectivo. Campbell, factores VPO, viento, pendiente y orientación: 0 de 3 fuera de alineación, 1 de 3 poca, 2 de 3 media, 3 de 3 plena. Códigos GYMO: 130 incendio de vegetación nivel 0, 131 incendio forestal pequeño I, 132 incendio forestal II, 133 incendio forestal desarrollado III, 134 gran incendio forestal IV. Sin X.16, se movilizan X.14 y luego X.15; el convoy se mantiene unido; la amenaza a infraestructuras es siempre nivel 3; la catalogación se objetiva con índice de riesgo, accesibilidad y nocturnidad. Mangueras de 25 milímetros, lanzas de bajo caudal con mango verde, caudal mínimo 19 litros por minuto y cono de 15 a 30 grados; motosierras de 4 o 5 kilogramos según el PZ_OPER_02. EPI: traje técnico, botas, Gallet F2, gafas forestales, talkie, linterna, semimáscara A2P2, guantes forestales y verduguillo fino para cabos y bomberos; a disposición FFP3 y bolsa de ropa limpia; el PMT puede ir con ropa de parque. El jefe de guardia consulta EFFIS y Euskalmet antes del briefing C. Informe FLASH: veo, hago, preveo, pido. Fuera de capacidad de extinción: llama superior a 2 metros o avance superior a 5 metros por minuto; herramienta manual hasta 1,5 metros; batefuegos por debajo de 1 metro; bibliografía, 3 metros. No accesible: pesados a más de 100 metros, 5 tramos de manguera. Ataque directo seguro solo con alineación 0 de 3 o 1 de 3; indirecto con alineación media o plena. Tácticas de interfaz: preparar y defender, preparar y listo, verificar y listo, con foto con marca de agua; secundarias, patrulla táctica en pre-impacto y seguimiento del frente en post-impacto. Extinción de cola a cabeza, luego flancos, cabeza solo con ventana de oportunidad. OACEL: observación, atención y anclaje, comunicación, escape, lugar seguro. El cabo es observador y no hace otra tarea operativa; binomios mínimo; un parque, un equipo y un sector. Pistas solo conocidas o recomendadas por el guarda forestal. Zona del Hombre Muerto: lo sombreado por la columna. Reserva mínima 500 litros, camión vacío. Helicópteros: PT_OPER_02_V3, 30 metros de diámetro y 100 metros de árboles y torres. Autoprotección con vehículo: 7 pasos, lanza a 150 litros por minuto en cortina, 2 líneas con 1.000 litros, comprobar la toma de fuerza al salir. Descarga aérea: retirarse sin correr y perpendicular; boca abajo en abierto, rodilla al suelo junto al árbol en arbolado. Descontaminación gruesa: cuatro pasos con FFP3 o A2P2, botas con cepillado húmedo. Parte de Montes a través del jefe de servicio. Anexo I: 13 modelos de Rothermel en 4 grupos, pastos 1 a 3, matorral 4 a 7, hojarasca 8 a 10 y ramaje 11 a 13, estos dos últimos considerados arbolado. Flujograma: primera decisión, afección inminente a edificios; sí, tácticas de interfaz; no, tácticas forestales por capacidad de extinción y accesibilidad. Anexo II: no procede tabla de funciones.