Procedimientos Gipuzkoa Grupo Procedimientos Gipuzkoa · temas 19 a 32
PARTE 22. Grupo PROCEDIMIENTOS GIPUZKOA. Procedimiento operativo de incidentes con conductas autolíticas ICA (tema 23)
Este capítulo pertenece al grupo de procedimientos propios del servicio foral de bomberos de Gipuzkoa, Gipuzkoako Suhiltzaileak, y cubre el tema 23: el procedimiento operativo de incidentes con conductas autolíticas, abreviado ICA. El documento es el PZ_OPER_23, versión 1, con fecha de publicación 10 de septiembre de 2024, redactado por los oficiales de área Borja Rodríguez Muñoz y Ander Telleria Salegi y firmado por el jefe de servicio, José María Azcoaga Lasheras. En euskera se denomina "Jokabide autolitikoa duen intzidentea", JAI. Tiene 22 páginas y se estructura en trece apartados: 1, introducción y objeto; 2, ámbito de aplicación; 3, tipificación de escenarios; 4, competencias; 5, equipación, elementos de protección y medidas de seguridad; 6, movilización de recursos y medios; 7, modos de actuación; 8, comunicaciones; 9, recepción de la víctima; 10, flujograma; 11, postentativa; 12, bibliografía; y 13, anexos, con el anexo I de pautas de actuación para el primer respondiente y el anexo II de tabla de funciones GYMO. Siglas: SPEIS DFG es el Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de la Diputación Foral de Gipuzkoa; GYMO es el sistema de Gestión y Mando del Operativo; Bai Esan es la central de comunicaciones; QTH es el lugar de la intervención; MI es el Mando de la Intervención; SVAE es el Sistema Vasco de Atención de Emergencias; IEV es la táctica de incidentes extraordinarios violentos; SOS es el bombero de apoyo y seguridad del interlocutor; SAS es el sistema de anclaje seguro para las cuerdas; e ID es el aparato de aseguramiento con el que se atienden las cuerdas.
22.1. Introducción, objeto y ámbito de aplicación (apartados 1 y 2)
Origen. A principios del año 2020 se modificaron las tácticas operativas del Sistema Vasco de Atención de Emergencias y se introdujo por primera vez la táctica ICA, incidentes con conductas autolíticas. En ella la movilización de bomberos es automática cuando se cumple alguna condición, y por eso en los últimos años estas intervenciones han estado a la orden del día en el SPEIS DFG.
Objeto. Ordenar y establecer las pautas principales de actuación en una intervención catalogada como incidente con conductas autolíticas, con código IPSIGE 23, definida por la táctica operativa ICA como aquella que va acompañada por la evidencia explícita o implícita de que una persona tiene intención de autoprovocarse la muerte, cuando el SPEIS DFG sea activado.
Ámbito de aplicación. Toda intervención en la que el SPEIS DFG sea activado por existir un escenario con amenaza de vida para la víctima y no para terceros, cuando no se puede acceder a la víctima o cuando exista riesgo de precipitación.
22.2. Tipificación de escenarios y competencias (apartados 3 y 4)
Tres escenarios.
- Escenario 1: intervención de nivel I cuyo objetivo es facilitar el acceso de los servicios sanitarios al lugar donde se encuentra la persona con tentativa suicida, cuando ese acceso precisa técnicas especiales de entrada en vivienda o lugares de difícil acceso.
- Escenario 2: intervención de nivel II. Tentativa suicida que implica riesgo inmediato de precipitación o su posibilidad durante el transcurso de la actuación.
- Escenario 3: intervenciones en las que el potencial suicida pone en riesgo vital a terceras personas de manera intencionada o dispone de elementos con los que amenaza a terceros, como armas o manipulación de bombonas de gas y explosivos.
Competencias. El reparto se refleja en las tácticas operativas del SVAE. La dirección operativa corresponde a Osakidetza en el escenario 1, al SPEIS DFG, es decir a bomberos, en el escenario 2, y a la Ertzaintza en el escenario 3, en el que se activa la táctica de incidentes extraordinarios violentos, IEV. En todos los casos el Mando de la Intervención es el encargado de coordinar a todos los servicios implicados para la correcta resolución. El salvamento y rescate de la persona corresponde al SPEIS DFG, mientras que la atención y asistencia sanitaria corresponde en todas las situaciones a Osakidetza.
22.3. Equipación, protección y medidas de seguridad (apartado 5)
Equipamiento mínimo. Para todos los intervinientes, sea cual sea su escala, desde bomberos y bomberas, pasando por cabos y sargentos, hasta jefes de guardia:
- Equipación técnica: traje técnico, botas de intervención, guantes de rescate y casco Gallet F2 de rescate.
- Talkie.
- Linterna.
- Detector de gases o explosímetro en el acceso al interior de viviendas.
- Guantes sanitarios de nitrilo. En trabajos con riesgo de caída de altura se portará además arnés anticaídas y se irá correctamente asegurado. Por ello, en los escenarios de tipo 2 los bomberos que actúen de interlocutor, de SOS, los que estén en las cabeceras asegurándolos y los que estén en la autoescalera portarán arnés integral desde el inicio de la intervención. El acceso a la zona caliente se hará siempre con el detector de gases encendido.
Escenarios con riesgo (apartado 5.1). En todas las intervenciones se hace primero una evaluación del riesgo para definir después la estrategia. Los dos riesgos más comunes, aunque no habituales, son el gas y el eléctrico:
- Si el medidor de gases da lectura de gas, el personal se retirará y se equipará con nivel de protección I completo, cubrepantalón, chaquetón, verduguillo, botas, guantes y casco de incendio estructural, con ERA.
- Si la intervención se desarrolla en un área con riesgo eléctrico, torre de alta tensión o centro de transformación, no se actuará en zona no segura hasta la confirmación del corte y descargo de la red. Se solicitará el DNI al técnico que confirme el corte. Se establece como zona no segura la comprendida a menos de 7 metros del punto con riesgo eléctrico en zona no conductora.
22.4. Movilización de recursos y medios (apartado 6)
Niveles GYMO. El código 23 de la tabla de movilización, incidentes con conductas autolíticas, tiene dos niveles con parque principal y segundo parque de apoyo:
- ICA I, nivel 1: escenario sin riesgo de caída en altura confirmado o conocido, con el objetivo de facilitar el acceso de los servicios sanitarios al lugar donde se encuentra la persona con tentativa suicida o consumada.
- ICA II, nivel 2: tentativa suicida que implica riesgo inmediato de precipitación o su posibilidad durante el transcurso de la actuación. Se añade el colchón, "koltxoia". Si la intervención escala de nivel I a nivel II, el mando de la intervención valorará, además de la movilización del X.12, la movilización de la escala del parque de apoyo. En cuanto a agencias externas, no se solicitará una ambulancia psiquiátrica: el MI informará de la valoración de la persona y el coordinador de emergencias de Osakidetza decidirá sobre la movilización de sus recursos.
22.5. Modos de actuación: pautas generales y escenario 1 (apartados 7 y 7.1)
Pautas generales. Se circulará sin uso de sirenas ni rotativos en las inmediaciones del QTH, desde 5 minutos antes de la llegada prevista, según la información de la ubicación de la persona. Se prioriza la estrategia defensiva de persuasión, ya que la negociación facilita la posterior recuperación de la persona. Solo cuando se aprecien señales de terminación o conductas de cierre, se valore como posible y se cumplan los requisitos, interlocutor y SOS asegurados y mando informado, se empleará una estrategia ofensiva de contención. En toda intervención con posible tentativa suicida, el primer Mando de la Intervención, en las acciones inmediatas, analizará la situación y reconocerá el escenario junto a un bombero, que en principio tomará el rol de interlocutor. Ese rol está asignado en las tablas de funciones GYMO a un bombero concreto, pero puede asumirlo otra persona que se vea más preparada ese día. Una de las acciones inmediatas del primer MI es confirmar o modificar el tipo de escenario, 1, 2 o 3, y en consecuencia confirmar o modificar el nivel GYMO y ordenar el uso del arnés o incluso del traje de nivel 1 si el escenario cambia o existe otro riesgo.
Escenario 1, garantizar el acceso a la persona (apartado 7.1). Catalogado como nivel I. En las acciones inmediatas el MI establece la zona caliente, la zona no segura, que es el lugar donde se encuentra la persona. Se accede a ella con técnicas de apertura de puerta o acceso por ventana o balcón. Si el MI considera en cualquier momento que el escenario puede pasar a tipo 2, subirá el nivel y movilizará el colchón. Dos casos:
- Caso 1, los sanitarios están en el lugar: realizada la apertura, la persona queda en manos de los sanitarios, uno de los cuales es el primer respondiente, produciéndose el traspaso de responsabilidad.
- Caso 2, los sanitarios están en camino: realizada la apertura, el bombero interlocutor hace contacto con la persona y es el primer respondiente, contando en todo momento con el apoyo del bombero SOS. Cuando la persona desista o se neutralice la conducta, queda en manos de Osakidetza. Si los sanitarios llegan y la persona aún no ha desistido, si se considera oportuno y posible, un sanitario podrá relevar al bombero en la interlocución aplicando la técnica de cambio de interlocutor.
22.6. Escenario 2: riesgo de precipitación sin riesgo a terceros (apartado 7.2)
Catalogación y colchón. Se cataloga como nivel II GYMO. Además del tren de salida mínimo estándar, el colchón de salvamento anticaídas se moviliza en automático desde el parque más cercano donde se ubique; lo transporta un bombero con el X.40 y, tras dejarlo en el QTH, regresa a su parque. Si tras el reconocimiento el escenario pasa a tipo 1, se baja el nivel de II a I y el MI mantiene o cancela la movilización del colchón. Si pasa a tipo 3, los servicios del SPEIS DFG se quedan en el QTH a requerimiento de la Ertzaintza.
Zonificación. Confirmado el tipo 2, se establece y baliza la zona caliente o zona no segura, que comprende el lugar donde está la persona, la zona por donde puede transitar, moverse y precipitarse, y la zona previsible donde pudiera caer la persona u objetos y causar daños a intervinientes o terceros. En zona caliente solo estarán el colchón y la escala; se solicitará que no haya otros vehículos y el tránsito de bomberos se limitará a las funciones requeridas. Se baliza la zona templada, donde se ubican los vehículos de los servicios de emergencia; es el lugar de recepción de medios, informantes y allegados, que estarán fuera de la vista de la víctima, con un control de accesos que generalmente asumen los medios policiales. El esquema gráfico de zonificación muestra, de dentro afuera, la zona caliente, la zona templada con los vehículos de bomberos, de Osakidetza y de policía y la zona de espera, la zona fría y, alrededor, la zona de influencia.
Acercamiento y aseguramiento. Como hay riesgo de caída, el interlocutor y el bombero SOS que se acercan a la víctima en el sector interior van asegurados, igual que los bomberos de la escala. Todos llevan arnés anticaídas integral. En el sector interior se ejecutan dos SAS, uno para el interlocutor y otro para el SOS, y las cuerdas que parten de ambos son binorma. En el sector exterior los bomberos van amarrados a los puntos destinados para ello en la autoescala. Montados los SAS y aseguradas las cuerdas, se asegura a los dos intervinientes, primero al bombero SOS y luego al interlocutor, ambos por el punto de enganche dorsal. Si solo hay un responsable de las cabeceras, asegurará al interlocutor y al SOS con el ID, atendiendo el cabo el ID del bombero SOS. Si hay que mover las cabeceras, se mantiene a ambos asegurados en todo momento, por ejemplo a un punto fijo, informándoles de que no tienen posibilidad de recorrido, y se les notifica de nuevo cuando vuelven a estar asegurados con ID. Si se considera que el acceso forzado a la vivienda puede inducir a la persona a precipitarse, se accede desde la autoescala y desde la cesta se entabla conversación; las maniobras desde autoescala se ejecutan en movimiento descendente o lateral, mejor lateral si la geometría lo permite, también con los actuantes asegurados.
Medidas de seguridad extraordinarias. Aun cuando el equipo interior haya enganchado con la víctima se mantiene la presencia de la autoescala, porque realiza una función de contención no física: al tapar visualmente el espacio de la persona que pretende precipitarse ejerce cierto grado de contención sin acción física. Confirmado el tipo 2, el colchón de salvamento se coloca siempre. La dotación del primer parque es responsable del acceso a la persona desde el exterior y de la ubicación de la autoescala y del colchón; el segundo parque es responsable del interior. El sargento, al llegar al QTH, coordina los equipos de trabajo y los demás servicios implicados. El montaje del colchón lo realiza la dotación del primer parque. La colocación del colchón no es un inductor de la conducta suicida y puede minimizar accidentes por descuido o cansancio de la víctima. Se monta fuera del campo de visión de la persona y fuera de la zona de posible precipitación o impacto de objetos; una vez inflado se desplaza al emplazamiento deseado, pegado a la fachada, bajo la ventana de la víctima o en la vertical de la caída si está en un saliente. Ningún interviniente se expondrá en la zona de posible impacto, y siempre habrá una persona mirando hacia donde está la persona en previsión de algún riesgo. Si la víctima se precipita sobre el colchón se considera politraumatizada y se trata como tal.
Interlocutor de otro cuerpo. Aunque la dirección operativa sea de bomberos, si otra persona de otro cuerpo está con la persona en crisis y ha enganchado, se le proporciona apoyo logístico y medidas de seguridad para que siga interlocutando si así lo desea: arnés y aseguramiento, un equipo SOS e incluso un talkie con pinganillo de discreción. Si solicita que intermediemos nosotros, lo recomendable es que nos presente a la persona en crisis antes de dejar la interlocución. Nos presentaremos al mando del cuerpo al que pertenezca y le informaremos de las operaciones a realizar, aseguramiento y equipo SOS, y si la víctima o el interlocutor lo requieren, les informaremos de las técnicas de cambio de interlocutor.
Palabra clave. Si el interlocutor ve necesario pasar de la persuasión a la contención, avisará diciendo "necesito un chicle". Esta frase se usa en el servicio para alertar a todo el personal, en especial al SOS y a los encargados de las cabeceras, para que estén atentos ante la contención. Los mandos confirmarán la recepción con "QSL chicle" e informarán a las dotaciones a su cargo.
22.7. Escenario 3, comunicaciones y recepción de la víctima (apartados 7.3, 8 y 9)
Escenario 3, riesgo para terceros (apartado 7.3). Corresponde a la Ertzaintza y está catalogado como IEV, de modo que, según las tácticas operativas, la activación del SPEIS no es automática, aunque pueden solicitarnos apoyo logístico o técnico en diferido. Si la información inicial era diferente y en las acciones inmediatas el MI establece que se trata de un tipo 3, se traspasa la responsabilidad a la Ertzaintza y nos quedamos en el QTH para lo que necesiten.
Comunicaciones (apartado 8). En la zona caliente los bomberos procurarán tener los talkies conectados al auricular. Si no ponen auricular, estarán silenciados, excepto el SOS y el cabo, que los tendrán a volumen mínimo. Si la comunicación verbal entre la dotación es suficiente, solo el cabo tendrá el talkie a volumen mínimo y el resto silenciados, aunque la recomendación es conectar el auricular. El interlocutor portará preferentemente PTT tipo mini con auricular discreto integrado en la oreja. El documento incluye un esquema de distribución de canales con el ejemplo de una intervención en Deba, zona 1, con Arrate como parque principal, Kosta como secundario y presencia del sargento de zona 1; los canales Koordinazioa y Taktikoa serán los de la zona en que se dé la intervención, 1, 2 o 3. En el esquema, el sargento y los mandos trabajan en Koordinazioa 1 y en Taktikoa 1, también llamado DMO Taktikoa 1; cada cabo, el de Arrate y el de Kosta, enlaza por el canal táctico con los mandos y por un canal directo, Directo Arrate y Directo Kosta, con los bomberos de su propia dotación.
Recepción de la víctima (apartado 9). Tanto si la víctima ha desistido como si se ha hecho una contención, el interlocutor y el SOS la acompañan mediante la técnica del abrazo instrumental. El resto de la dotación los acompaña y se encarga de cerrar huecos con probabilidad de precipitación y demás riesgos ante un raptus suicida, definido como la materialización de un acto psicológico y motor que escapa al control de la voluntad y puede llevar a la persona a atentar de nuevo contra su vida de manera repentina, apremiante y a veces violenta. Hay que minimizar riesgos hasta que la persona esté en la ambulancia en manos de los servicios de emergencia; entonces la intervención se da por finalizada. Si los sanitarios quieren hacerse cargo antes, el MI les informa de los riesgos y de nuestra forma de actuar; si aun así deciden hacerse cargo, el mando lo comunica a Bai Esan y se da por finalizada la intervención. El acompañamiento es un momento delicado, con numerosos estímulos, por lo que se arropa a la víctima y se preserva su intimidad al máximo. El interlocutor sigue siendo único.
22.8. Flujograma, postentativa y bibliografía (apartados 10, 11 y 12)
Flujograma (apartado 10). Hay dos flujogramas, uno por escenario. En el escenario 1, tras la valoración, el sector interior, formado por el bombero interlocutor junto al cabo, aplica las técnicas de acceso; si los sanitarios están en el QTH, se confirma que la persona con tentativa queda en manos de los sanitarios; si no están, el bombero aplica técnicas de persuasión como primer respondiente hasta esa confirmación; en ambos casos se entrega el díptico postentativa, y la valoración se mantiene en todo momento. En el escenario 2 hay dos sectores en paralelo: el sector interior, bombero interlocutor junto al cabo, valora, aplica técnicas de acceso y accede a la persona; si el acceso es posible aplica técnicas de persuasión y, si no, mantiene la posición; el sector exterior valora, ubica la escala y se acerca con ella, monta y ubica el colchón y aplica también técnicas de persuasión desde la cesta. Ambos confluyen en la confirmación de que la persona queda en manos de los sanitarios y en la entrega del díptico postentativa.
Atención a implicados (apartado 11.1). Para atender a familiares y amigos tras la consumación de la conducta suicida o su neutralización, el SPEIS DFG ha preparado un díptico con teléfonos y direcciones web de entidades de ayuda y acceso a guías. En los X.12 se llevan varios ejemplares impresos que deben reponerse a medida que se entregan. El mando de la intervención es el encargado de su entrega.
Evaluación postentativa de los intervinientes (apartado 11.2). Dada la gran carga psicológica, además del debriefing técnico, en muchos casos se requiere un debriefing psicológico para cerrar e integrar acontecimientos potencialmente traumáticos, introduciendo suaves aprendizajes emocionales y técnicos que eviten episodios de estrés postraumático. Según el Protocolo PRE_05, versión 1, será guiado por un profesional de la psicología miembro del GIPEC, Grupo de Intervención de Emergencias y Catástrofes de Gipuzkoa. Si cualquier interviniente cree necesario activar este servicio, se lo comentará a su sargento para que lo active mediante el jefe de guardia.
Bibliografía (apartado 12). Dos referencias: el curso de formación de bomberos del ITS de Bilbao, de 2023, y la Guía de intervenciones en tentativas suicidas de Prada, Martínez y Tubío.
22.9. Anexo I: pautas de actuación para el primer respondiente
Concepto. Recoge las pautas de conversación entre el primer respondiente y la persona con tentativa suicida establecidas en el documento DS05, nociones básicas de actuación en incidentes con conducta autolítica.
Aproximación.
- No transmitir nerviosismo ni impaciencia: suelen ser intervenciones largas porque hay que lograr la descarga emocional de la víctima en un entorno de empatía y confianza.
- Entrar con los brazos en alto o mostrando las palmas de las manos, para que la persona vea que inicialmente no se la va a sujetar por la fuerza.
- Acercamiento gradual y consentido; la distancia inicial aproximada hasta la víctima será de 4 a 5 metros.
- Establecer contacto visual y usar un tono cálido pero seguro.
Inicio de la negociación.
- Presentarse y dirigirse a la persona por su nombre; si no se conoce, preguntarlo directamente.
- Presentarse como facilitadores: la intención inicial no es convencer de nada.
- Mostrar interés en todo momento: "me gustaría hablar contigo".
- Tener presente la técnica de abordaje AFVA: acoger en el acercamiento, mostrando empatía, eliminando riesgos y ayudando a que exprese lo que siente; focalizar, explorando el estado de la víctima y buscando factores de riesgo y de protección como familia y amigos; valorar la gravedad, analizando el riesgo, la letalidad del método, la intencionalidad y la planificación; y actuar, continuando la conversación, animando a seguir en un lugar seguro y con sujeción ante un final fatal inminente.
- Usar preguntas comodín al inicio para crear clima de confianza: qué haces en el tejado, me puedo sentar, cómo has llegado a esta situación, me cuentas qué te pasa.
Qué hacer.
- Manifestar el deseo de ayudar: "hemos venido a ayudarte".
- Explorar los motivos del malestar para obtener el disparador de la situación.
- Escucha activa, asintiendo y mostrando que se escucha.
- Interés por cubrir sus necesidades del momento, sentarse, frío, agua; para que no desconfíe, podemos beber nosotros primero el agua que le ofrecemos.
- Preguntar por intentos previos y averiguar si avisó o hubo ocultación: un alto grado de ocultación indica un peligro mucho más elevado de que se consume el intento.
- Estar atentos a los enganches, elementos que le hacen agarrarse a la vida, y tratar de generar ambivalencia, teniendo presente que en sujetos impulsivos puede no existir.
- Hacer preguntas orientadas a nuevas expectativas: qué cosas crees que podrías hacer para mejorar tu situación.
- Validación empática del malestar: "veo que estás muy disgustado".
- Preguntar por el apoyo social; la persona está en nerviosismo y bloqueo, con la mente rígida, y le cuesta ver alternativas, por lo que debemos ser facilitadores para que entre en juego la razón.
- Ayudar a buscar alternativas cuando se haya calmado.
- Ir haciendo resúmenes de lo entendido y, si no se entiende algo, por ejemplo jerga juvenil, preguntar sin problema.
Anexo II, tabla de funciones GYMO. Hay una tabla por nivel; el OCR de sus columnas es parcialmente fiable, y se recogen solo los datos claros. En el nivel 1, ICA I, el tren de salida del parque principal es el X.12 y el X.42, ambos sin sirenas ni rotativos, con el cabo y el sargento como mandos. El bombero interlocutor, con EPI técnico, hace el reconocimiento junto al cabo y asume la interlocución; el bombero SOS, con EPI técnico, apoya al interlocutor y cierra puertas y ventanas; el bombero de apertura accede a la estancia mediante técnicas de apertura con el explosímetro y el kit de apertura de puertas. Los mandos hacen el reconocimiento, la zonificación, la foto y el informe flash, las primeras órdenes, el punto de situación con los mandos MI o MA, el informe completo, la coordinación y la observación y comunicación continua, con la tablet como material; en la fase de desarrollo se celebra la reunión para redefinir acciones, y la vuelta a la normalidad exige la confirmación de que la persona está en manos de los sanitarios y la entrega del díptico. En el nivel 2, ICA II, intervienen el parque principal, con X.12 y X.42, y el parque secundario, también sin sirenas ni rotativos, con los cabos y el sargento como mandos. El parque principal se ocupa del sector exterior: ubicación de la escala, montaje del colchón y funciones de seguridad como balizar y cerrar puertas y ventanas. El parque secundario se ocupa del sector interior: el interlocutor y el SOS, con traje técnico y arnés anticaídas, acceden a la estancia mediante técnicas de apertura; un bombero responsable de los SAS realiza dos SAS, uno para el interlocutor y otro para el SOS, con ID, con el kit de material de altura, y mueve las cabeceras si es necesario, atendiendo el cabo el ID del SOS. El cabo del parque principal es quien determina el reparto de funciones entre los dos parques en función de la situación, y el segundo cabo se hace cargo del otro sector. La asignación de roles entre parque principal y secundario puede invertirse según el orden de llegada; esa fila de la tabla no es legible con seguridad.
22.10. Cifras y datos clave
PZ_OPER_23, versión 1, de 10 de septiembre de 2024, autores Rodríguez y Telleria, 22 páginas. Táctica ICA introducida en el SVAE a principios de 2020; código IPSIGE 23. Ámbito: amenaza de vida para la víctima y no para terceros, sin acceso a la víctima o con riesgo de precipitación. Escenario 1, nivel I, acceso para sanitarios, dirección de Osakidetza; escenario 2, nivel II, riesgo de precipitación, dirección de bomberos, colchón automático; escenario 3, riesgo a terceros, Ertzaintza con táctica IEV, activación no automática. Salvamento siempre del SPEIS, asistencia sanitaria siempre de Osakidetza, el MI coordina a todos. EPI: traje técnico, botas, guantes de rescate, Gallet F2, talkie, linterna, explosímetro en interiores, guantes de nitrilo; arnés integral desde el inicio para interlocutor, SOS, cabeceras y autoescalera en tipo 2. Lectura de gas: retirarse y nivel I con ERA. Riesgo eléctrico: no actuar sin corte y descargo, pedir el DNI al técnico, zona no segura a menos de 7 metros. De nivel I a II: X.12 y valorar la escala del parque de apoyo. No se pide ambulancia psiquiátrica. Sin sirenas ni rotativos desde 5 minutos antes de llegar. Persuasión antes que contención; contención solo con señales de cierre, interlocutor y SOS asegurados y mando informado. Colchón desde el parque más cercano, en el X.40, el bombero regresa; lo monta el primer parque, fuera de la vista y fuera de la zona de caída, luego pegado a la fachada bajo la ventana o en la vertical. Primer parque: exterior, autoescala y colchón; segundo parque: interior; el sargento coordina. En zona caliente solo colchón y escala. Dos SAS con cuerdas binorma; primero se engancha al SOS y luego al interlocutor por el punto dorsal; con una sola cabecera, el cabo atiende el ID del SOS. Autoescala en movimiento descendente o lateral, mejor lateral; su presencia es contención no física. Caída al colchón: politraumatizado. Clave "necesito un chicle", respuesta "QSL chicle". Talkies con auricular o silenciados, salvo SOS y cabo a volumen mínimo; interlocutor con PTT mini y auricular discreto; canales Koordinazioa y Taktikoa de la zona 1, 2 o 3. Recepción con abrazo instrumental, interlocutor único, cerrar huecos, riesgo de raptus suicida, fin al entrar en la ambulancia. Tren de salida ICA: X.12 y X.42 del parque principal sin sirenas ni rotativos; en nivel 2 se añade el parque secundario para el sector interior. Zonificación gráfica: caliente, templada con vehículos de bomberos, Osakidetza y policía, fría e influencia. Díptico para implicados en los X.12, entregado por el MI. Debriefing psicológico con psicólogo del GIPEC según el Protocolo PRE_05, activado por el sargento a través del jefe de guardia. Anexo I según DS05: brazos en alto, distancia inicial de 4 a 5 metros, técnica AFVA, acoger, focalizar, valorar y actuar; la ocultación de intentos previos indica mayor peligro.