Cabo Bomberos Gipuzkoa 2026 · OP2026/17

Incendios Grupo Incendios · temas 3 a 7

PARTE 4. Grupo INCENDIOS. Incendios estructurales: fundamentos y técnicas (tema 3)

Este capítulo pertenece al grupo Incendios del temario específico y cubre el tema 3: incendios estructurales, fundamentos y técnicas. La fuente distribuida por el servicio es el libro "Incendios estructurales. Guía táctica visual", quinta edición, en sus partes 1 (Fundamentos) y 2 (Técnicas: protección de personas, aplicación de agua y ventilación). Es un libro muy visual, con poco texto por página, y este capítulo recoge todo lo que dice. Donde la guía es escueta se complementa con la parte 3 del Manual de Incendios del CEIS Guadalajara (incendios de interior y ventilación), que aporta las fases del incendio, los fenómenos de rápido desarrollo, los riesgos, la lectura del humo y el detalle de la ventilación por presión positiva. El capítulo sigue el orden de la guía y termina con las cifras clave. En el examen de bombero de Gipuzkoa de 2026 se preguntaron la prioridad de zonas por supervivencia de víctimas, el confinamiento de ocupantes, la ventilación por presión positiva, el movimiento del humo por flotabilidad y diferencial de presión, la relación entre abertura de ventilación, tasa de liberación de calor y caudal táctico, y la técnica que se aplica solo con chorro estático.

4.1. Clasificación de incendios según la ventilación y según el combustible

Concepto. Según las condiciones de ventilación, la guía distingue:

Concepto. Según el combustible involucrado:

4.2. Incendio limitado por el combustible y por la ventilación. Fases y evolución

Concepto. En el incendio limitado por el combustible (ILC) el crecimiento y la tasa de liberación de calor dependen de las características, disponibilidad y geometría del combustible: más combustible involucrado implica mayor potencia; una abertura de ventilación mayor no implica mayor potencia. En el incendio limitado por la ventilación (ILV) el crecimiento y la tasa de liberación de calor dependen de la disponibilidad de oxígeno: más combustible no implica mayor potencia; una abertura mayor sí implica mayor potencia. La potencia durante la fase de estabilización de un ILV depende del tamaño de la abertura.

Fases. Toda evolución tiene cuatro fases: incipiente, crecimiento, estabilización y declive. En el incendio no confinado y en el confinado ventilado todas las fases son limitadas por el combustible: en la incipiente y en el crecimiento parte de la carga no participa; en la estabilización todo el combustible participa y la liberación de calor está limitada por la carga; en el declive el incendio agota el combustible. En el confinado infraventilado, sin tránsito por flashover, las fases incipiente y de crecimiento son limitadas por el combustible, la estabilización es limitada por la ventilación (por el tamaño del hueco) y el declive vuelve a ser limitado por el combustible. En el confinado no ventilado la estabilización está limitada por la ausencia de ventilación y en el declive el incendio se extingue porque la liberación de calor no sostiene la combustión.

Complemento CEIS. El estudio clásico de laboratorio distingue crecimiento, pleno desarrollo y decaimiento. En el crecimiento los gases se acumulan arriba y aparece el efecto de flotabilidad; se forman dos estratos, el superior de gases de incendio con presión superior a la exterior y el inferior de aire frío y denso con presión inferior; el límite aproximado es el plano neutro, donde la presión es igual a la exterior. La radiación del colchón de gases sigue la ley de Stefan-Boltzmann, cuarta potencia de la temperatura: a 500 grados se radia 64 veces más que a temperatura ambiente. Si la inflamación del colchón es puntual se producen rollover; si es generalizada, flashover. En el pleno desarrollo la temperatura alcanza su límite y se mantiene; la potencia ya no la determina el combustible sino la falta de oxígeno. En incendios ventilados se mantienen los estratos; en confinados el plano neutro cae hasta el suelo y la visibilidad es nula. En el decaimiento el recinto pierde temperatura. Un bloque de poliestireno se consume a razón de 50 gramos por segundo en abierto. Cargas de combustible de 200 megajulios por metro cuadrado bastan para alcanzar estados limitados por la ventilación.

4.3. Flashover, flashover inducido por la ventilación y otros fenómenos de rápido desarrollo

Flashover (FO). Ignición casi simultánea de la mayoría de los combustibles directamente expuestos dentro de un recinto de incendio. Requiere aporte suficiente de oxígeno y combustible. Antes del flashover la capa de gases se encuentra por encima de su límite superior de inflamabilidad; su calentamiento amplía el rango de inflamabilidad y hace que la mezcla entre en rango. Escenarios: gran volumen anexo capaz de suministrar oxígeno al recinto; hueco de ventilación suficiente; rotura de ventana o puerta u operación de ventilación no coordinada, que produce el flashover inducido por la ventilación (FOV), en el que la ampliación del rango por calentamiento y la entrada de aire hacen que la mezcla entre en rango. La NFPA 921 lo define como la fase transitoria en la que las superficies expuestas a la radiación alcanzan su temperatura de inflamación casi simultáneamente y el incendio se generaliza. Para combatir su aproximación: reducir la temperatura del colchón de gases, diluirlo con vapor de agua y barrer los gases con ventilación forzada sin turbulencias excesivas.

Incendio infraventilado (CEIS). Incendio de interior que alcanza el estado limitado por la ventilación sin pasar por flashover. Sin flujo de aire continuo el plano neutro desciende al suelo, la visibilidad es nula y desaparece el colchón de aire fresco. La fracción de combustible, proporción de combustible disponible en el colchón de gases, es alta porque no se ha consumido en un flashover, lo que confiere un elevado potencial de crecimiento frente a la ventilación. Con edificaciones muy aisladas y combustibles sintéticos, es el escenario más frecuente a la llegada. Los experimentos de Underwriters Laboratories con mobiliario moderno dieron unos dos minutos desde la apertura de ventilación hasta el flashover inducido; tras la apertura el flujo inicial casi laminar evoluciona a flujos de salida turbulentos y rápidos. Por eso al iniciar la progresión hay que prestar especial atención al control de la ventilación.

Backdraft (CEIS). Deflagración como consecuencia de un aporte de aire repentino a un incendio en un espacio confinado en el que existen productos incompletos de combustión por falta de oxígeno (NFPA 921). Parte también de un incendio infraventilado, pero el aumento de potencia es repentino, no paulatino. Al abrir, una lámina de aire fresco, la corriente de gravedad, entra por abajo bajo el flujo caliente de salida; la fricción crea zonas de mezcla que avanzan hacia el fondo hasta alcanzar una fuente de ignición. Hace falta una fracción de combustible realmente alta, superior al 15 por 100 según autores. Es erróneo asociarlo al monóxido de carbono: su temperatura de ignición es 609 grados y su límite inferior de inflamabilidad el 12 por 100, pero las concentraciones en incendios difícilmente pasan del 5 por 100. Indicadores, ninguno inequívoco: incendio infraventilado en recinto confinado; pulsaciones, el incendio parece respirar y exhalar, con silbidos en rendijas; colchón de gases denso con tonos anaranjados y amarillentos en el exterior. Enfoques: apertura en cubierta (sin corriente de gravedad; viable en entramados ligeros de madera, no en forjados habituales), limitar el aporte de aire y esperar el decaimiento, ataque indirecto desde una apertura que pueda cerrarse, y si es inminente, provocarlo con el personal en el exterior en posición defensiva.

Explosión de humo (CEIS). Deflagración por la presencia de una fuente de ignición en una mezcla de gases de incendio y aire dentro de su rango de inflamabilidad, acumulada en espacios ocultos sin fuentes de ignición. El desencadenante no es la ventilación sino la fuente de ignición, normalmente al accionar circuitos eléctricos o por contacto con elementos incandescentes. Indicador: humo caliente no muy denso en espacio confinado fuera de la zona de incendio, mezcla homogénea. Intervención: evitar fuentes de ignición, enfriar con ataque indirecto y ventilar la mezcla.

4.4. Movimiento de humo y calor, flujo de gases y capas de gases

Concepto. El movimiento de humo y calor en un recinto se explica por dos efectos que pueden darse a la vez, con predominio de la flotabilidad:

Equilibrio de masa. En un sistema cerrado la masa que abandona el recinto es igual a la que entra más la masa de combustible que se transforma en gas, término menor y despreciable. Así, la masa de aire arrastrada al interior es igual a la masa de humo que sale; pero por la expansión térmica el volumen de aire que entra es menor que el volumen de humo que sale.

Flujo de gases (FG). Movimiento del volumen de gases debido a diferencias de presión y temperatura, operaciones de ventilación o sistemas de protección. La ruta de gases fría va desde la entrada hasta el foco; la ruta caliente la forman los gases de incendio en busca de la salida. Flujo bidireccional (FGB): generado por una ventilación natural horizontal, entrada abajo y salida arriba por la misma abertura. Flujo unidireccional (FGU): por ventilación natural vertical o por ventilación forzada. Flujo turbulento: por una ventilación forzada defectuosa. La identificación del flujo es crítica para el planteamiento táctico: modificarlo permite mejorar la supervivencia y el acceso, encaminar los efluentes a zonas de menos riesgo e influir sobre la potencia. Ejemplo: flujo unidireccional de entrada por la puerta principal, salida por la parte alta de la caja de escalera y bidireccionales en la puerta de la vivienda y la ventana; instalar una cortina de bloqueo protege la escalera y establece un flujo unidireccional para el ataque.

Capas de gases. En el recinto hay dos capas en equilibrio hidrostático: la caliente, de gases de incendio, menos densa, arriba; y la fría, de aire y humo frío diluido, abajo. La frontera es la interfase. El plano neutro, situado por encima de la interfase, delimita las zonas de diferencial de presión positivo (flujo de salida arriba) y negativo (flujo de entrada abajo). La interfase queda por debajo del plano neutro por las turbulencias y la fricción entre capas.

Arrastre de aire por chorros. El movimiento del agua arrastra aire; el caudal arrastrado depende del caudal de agua, la velocidad de las gotas y la apertura del cono. Un chorro sólido tiene arrastre casi despreciable y no genera depresiones ni sobrepresiones. Un cono genera depresión junto a la lanza, arrastrando aire al cono, y sobrepresión a media distancia; el arrastre aumenta con el caudal y la presión. Un chorro sólido en movimiento rápido (giros o cabeceos) se comporta como un cono. Un chorro sólido que impacta contra techo, dintel o pared se comporta como sólido hasta el impacto y como cono a partir de él, con depresión junto al impacto y sobrepresión a media distancia.

4.5. Potencia de incendio: tasa de liberación de calor

Concepto. La potencia o tasa de liberación de calor (TLC) es la cantidad de calor liberada por unidad de tiempo. En incendios limitados por el combustible es la suma de las tasas instantáneas de cada paquete de combustible: valores indicativos máximos de paquetes comunes: papelera 0,1 megavatios; silla 0,3; un metro cuadrado de combustible 1 megavatio; sillón 3 megavatios; sofá 5 megavatios; televisor 0,3. En incendios limitados por la ventilación la potencia máxima depende del tamaño de la abertura: un metro cuadrado de abertura puede generar unos 2 megavatios; la gráfica de la guía da del orden de 2 megavatios para 1 metro cuadrado, unos 4 para 2 metros cuadrados y unos 6 para 3 metros cuadrados, con valores algo distintos para aberturas cuadradas (ventana) y rectangulares (puerta).

4.6. Supervivencia de víctimas: dosis, FED, visibilidad y zonificación

Concepto. La supervivencia de víctimas indica la probabilidad de permanecer con vida en un entorno de incendio para quien no puede alcanzar por sí mismo un lugar seguro. La dosis de gases tóxicos inhalada es la concentración por el tiempo; en un incendio confinado la concentración crece exponencialmente y la dosis es la integral en el tiempo. La fracción de dosis efectiva (FED) igual a 1 es la dosis necesaria para que fallezca el 50 por 100 de la población. Relación entre FED, visibilidad, supervivencia y tiempo desde el inicio: FED 0,1, 10 metros de visibilidad, 99 por 100 de supervivencia, tiempo T; FED 0,3, 3 metros, 90 por 100, tiempo 2T; FED 5, 1 metro, 5 por 100, tiempo 3T.

Parámetros. La supervivencia depende de parámetros térmicos (temperatura a distintas alturas, radiación) y respiratorios (gases tóxicos, deficiencia de oxígeno), integrados en la FED. Se establecen cuatro clases según el factor más limitante, con un orden de prioridad de búsqueda y rescate para maximizar las víctimas con vida:

Propuestas de zonificación. En viviendas unifamiliares de hormigón y obra de fábrica y en bloques de vivienda de hormigón: primero las zonas con puertas abiertas al motor del incendio (baja); segundo las zonas separadas por una sola puerta cerrada y la planta por encima del incendio (media), y en bloques también la última planta si la escalera está inundada de humo; tercero el recinto del incendio (mínima); cuarto las zonas por debajo del incendio y las separadas por dos puertas cerradas o una puerta resistente al fuego (alta). En bloques con estructura de madera o baja estanqueidad la planta por encima del incendio y la última planta con escalera inundada pasan a supervivencia baja, y el resto de plantas por encima quedan en media.

Complemento CEIS. Los estudios de Underwriters Laboratories dan un rango de supervivencia de 6 a 12 minutos desde el inicio para víctimas en una estancia con puerta abierta, alcanzándose el régimen limitado por la ventilación a los cinco minutos; los parámetros respiratorios resultaron más críticos que los térmicos. Para los intervinientes, 140 grados es la máxima temperatura de aire respirado que permite sobrevivir brevemente; las zonas superiores superan fácilmente 600 grados mientras el colchón inferior ronda 100; 10 kilovatios por metro cuadrado es el umbral de trabajo para bomberos equipados y 20 implican daños al equipo y a la persona.

4.7. Lectura de incendios

Concepto. La guía propone un proceso deductivo en cinco pasos. Uno, información previa: aviso, información inicial, uso y ocupación, confinamiento o evacuación, entorno, localización, hora y meteorología. Dos, constatación en 360 grados: edificio, ocupación, tipología y material, exteriorización del incendio, distribución interior, estabilidad, capacidad portante, caída de elementos, colapso estructural. Tres, reacción: reacciones inmediatas, rescates inminentes, estabilización de elementos, ataque ofensivo exterior. Cuatro, análisis: motor del incendio, localización y extensión, contenido o continente, limitado por combustible o ventilación, flujo de gases, entrada de aire, salida de humo y llama, distribución de humo. Cinco, razonamiento: potencia, caudal táctico, instalación hidráulica, supervivencia de víctimas, clasificación de escenarios, prioridad de actuación, modo táctico, modelo cuadrangular.

Complemento CEIS: método B-SAHF. Propuesto por el oficial australiano Shan Raffel; se pronuncia "be safe": edificio, humo, flujo de gases, calor y llama. Indicadores del humo: el color informa del combustible, del tipo de combustión y del nivel de pirólisis: negros, combustión incompleta con mucha carbonilla y combustible disponible; claros, combustión completa o etapas iniciales; amarillentos u ocres, alto contenido de gases de pirólisis en recintos calientes sin oxígeno, posible backdraft; blanquecinos, vapor de agua. La opacidad se vincula a la carbonilla: humos opacos y oscuros indican fracción de combustible alta. La densidad, masa por volumen, no debe confundirse con la opacidad: humo caliente es poco denso y flota con facilidad, e indica altas temperaturas y cercanía al recinto; humo frío es denso, se mezcla y pierde opacidad, propio de fases iniciales o de zonas alejadas. El espesor del colchón crece si no hay salida suficiente; la altura del plano neutro condiciona la visibilidad y la táctica; la existencia de plano neutro implica que el incendio está ventilado. El volumen mide la cantidad de combustión, y el visible desde fuera depende de los huecos; no confiarse si no hay humo, porque un incendio limitado por la ventilación puede tener presiones negativas. Flujos: las aberturas con flujo puro de entrada están al comienzo de la ruta, en zonas bajas, y garantizan visibilidad; las de flujo puro de salida, al final de la ruta en zonas altas, están totalmente desaconsejadas para el acceso; las de nivel de incendio son bidireccionales. El viento convierte en entradas las aberturas de sotavento y en salidas las de barlovento y sobrealimenta el incendio. Flujo de salida turbulento indica diferencial de presión importante; pulsaciones y silbidos, posible backdraft.

4.8. Técnicas de protección de personas

Concepto. La guía valora cada técnica con las "4R": Riesgo para los intervinientes, Rapidez de ejecución, cantidad de Recursos y Rango de efectividad, entendiendo por mayor rango las acciones que mejoran las condiciones en toda la estructura.

4.9. Aplicación de agua: caudal táctico, ataque 3D y técnicas

Caudal. El caudal táctico es la cantidad punta de agua por unidad de tiempo necesaria para extinguir un incendio concreto con un nivel de seguridad aceptable. En compartimentos de tamaño pequeño a medio depende de la tasa de liberación de calor; para técnicas de extinción 3D el caudal táctico recomendable es de 25 litros por minuto por megavatio. En incendios limitados por la ventilación la potencia depende de la abertura: un metro cuadrado puede generar 2 megavatios y requiere 50 litros por minuto. El caudal operativo aplica el principio de precaución al valor potencial máximo de las aberturas: considerar al menos 10 metros cuadrados de abertura, es decir 20 megavatios y 500 litros por minuto, en incendios residenciales. El CEIS cita a Grimwood y Barnett, con 24 litros por minuto por megavatio en vivienda y 5 litros por minuto por metro cuadrado en superficies amplias, y recuerda que las lanzas actuales logran gotas óptimas a 6 o 7 bares sin necesidad de alta presión; el agua tiene un calor específico cuatro veces superior al de los gases de incendio.

Ataque 3D. Combinación clásica de técnicas de ataque interior, especialmente útil en incendios no ventilados e infraventilados de compartimentos pequeños a medianos. Secuencia: uno, control de gases (CGS), agua pulverizada en la capa caliente para enfriar, diluir e introducir un balasto térmico reduciendo su inflamabilidad; dos, rociado de superficies (RSP), agua sobre las superficies del combustible para enfriar y evitar su pirólisis; tres, atenuación de llamas (ALL), agua pulverizada sobre los gases inflamados para atenuar y extinguir las llamas. Los tres pasos se repiten hasta alcanzar una posición desde la que sea posible el ataque final, cuatro, mediante ataque directo (ADI), agua directamente sobre las superficies que arden para enfriar el combustible y detener la pirólisis, o ataque indirecto (AIN), saturación del recinto con vapor.

Técnicas de cono. Ataque directo: ofensivo, desde interior o exterior; objetivo control de la propagación, atenuación o extinción; aplicación continua o de larga duración con chorro en movimiento, de chorro sólido a cono cerrado, caudal variable. Ataque indirecto: ofensivo, desde interior o exterior pero siempre desde fuera del recinto; objetivo atenuación e incluso extinción; una primera aplicación larga, reposo y otras más cortas, chorro en movimiento cubriendo todo el recinto, cono medio y caudal medio. Atenuación de llamas: ofensiva, eminentemente interior; reduce la radiación sobre intervinientes y combustible; pulsaciones cortas o barridos más profundos con cono más cerrado; las aplicaciones lejanas y en profundidad reducen la exposición y mejoran el resultado. Control de gases: defensiva, eminentemente interior; genera un entorno de seguridad; misma forma de aplicación. Rociado de superficies: defensiva, interior o exterior, para el control de la propagación (frente al ataque directo, ofensivo y orientado a la extinción); aplicación continua con chorro en movimiento, de cono medio a chorro sólido. El CEIS añade que el enfriamiento de gases tradicional usaba pulsaciones de menos de un segundo con cono de 45 grados y 75 grados sobre la horizontal, y que la tendencia es alargarlas de 1 a 5 segundos, barrer de 1 a 5 metros, cerrar el cono a 30 grados y bajar el ángulo a 30 grados buscando la esquina superior del fondo; el impacto de las gotas en paredes es negativo porque rompe el equilibrio térmico y baja el plano neutro; tras cada aplicación hay que dejar un tiempo de reposo.

Ataque a chorro sólido. Selección según recinto y posición: recinto no ventilado, aplicar paquetes de chorro sólido (PCS); recinto ventilado con flujo bidireccional hacia la entrada, la opción idónea es el ataque ofensivo interior (AOI), aunque también puede aplicarse chorro sólido en avance (CSA) a caudal reducido, unos 250 litros por minuto; recinto ventilado con flujo bidireccional en entrada y fachada, chorro sólido en avance; recinto ventilado con flujo bidireccional en fachada, ataque ofensivo exterior (AOE).

4.10. Instalaciones hidráulicas

Tramos. Tramo de ataque, tramo SOS o prolongación, línea de acción inmediata, punto base, tramo de transporte, tramo de abastecimiento desde el punto hidrante, punto de acometida y tramo de acometida. Con vehículo de altura hay tramo de transporte y de ataque en el vehículo.

Pérdidas de carga por fricción. Dependen de longitud, caudal, coeficiente de viscosidad, diámetro y un coeficiente de la instalación. Simplificación habitual: pérdida en bares igual a k prima por longitud en metros por el cuadrado de caudal partido por 100 (caudal en litros por minuto), dividido por 1.000. Valores de referencia de k prima: 35 para 25 milímetros, 4,2 para 38, 1,8 para 45 y 0,20 para 70; conviene verificarlos para cada manguera. Ejemplo: manguera de 38 de 20 metros a 400 litros por minuto pierde 1,34 bares. En tramos de ataque y transporte hasta 500 litros por minuto, la manguera de 25 pierde mucho más que la de 38 y esta más que la de 45; la de 70 y la de 100 son para transporte, acometida y abastecimiento hasta 1.000 litros y para abastecimientos largos o de gran caudal (por cada 100 metros).

Altura y presiones. Pérdida por altura igual a la diferencia de cota en metros dividida por 10, en bares; aproximación de bomberos: 0,3 bares por planta. Cada lanza tiene una presión óptima de trabajo en punta de lanza, presión dinámica medida a la entrada con la lanza abierta al caudal nominal; operar por encima de la presión nominal empeora las prestaciones, aumenta la reacción y puede ser un problema de seguridad. Presión en bomba igual a presión en lanza más pérdida por altura más suma de pérdidas de los tramos. Ejemplo: acometida de 30 metros de 70, transporte de 60 metros de 45, ataque de 20 metros de 38, lanza de 400 litros por minuto a 6 bares en planta sexta: 0,1 más 1,8 más 1,3 más 1,8 más 6 igual a 11 bares. Presiones de referencia con transporte de 45 y ataque de 38 de 20 metros, lanza de 500 litros a 6 bares, en envolvente cerrada con 10 metros de manguera por planta: 8 bares en planta baja, 9 en la primera, 10 en la segunda y tercera, 11 en la cuarta, 12 en la quinta, 13 en la sexta y séptima, 14 en la octava, 15 en la novena, 16 en la décima y undécima, 17 en la duodécima y 18 en la decimotercera; con columna seca (3 metros de manguera por planta) los valores son menores, de 8 a 13 bares hasta la planta dieciséis. Con lanza de 400 litros los valores bajan aproximadamente un bar: 7 en planta baja y 11 en la sexta.

4.11. Ventilación

Clasificación. Según el factor predominante: ventilación natural (VN), en la que el incendio establece el flujo, y forzada, en la que intervienen ventiladores, extractores o viento; la ventilación por presión positiva (VPP) es la forzada más habitual. Según la posición de entradas y salidas: vertical (VV), cuando las salidas están por encima del motor o las entradas por debajo; horizontal (VH), cuando entradas y salidas están al mismo nivel que el motor. Según si el flujo alimenta el motor: defensiva (VD), el flujo no atraviesa el motor y no lo alimenta; ofensiva (VO), el flujo atraviesa el motor, lo alimenta y lo hace crecer si está limitado por la ventilación, por lo que hay que prever el control del incendio antes, durante o muy poco después de comenzar la ventilación; confinamiento del incendio (CNI), sin aberturas, incendio no ventilado, el motor queda privado de oxígeno y con el tiempo la potencia es casi nula.

Ventilación natural. Cajas de escalera: salidas tantas y tan grandes como sea posible; entradas tantas y tan grandes como sea posible, lo ideal al menos el doble que la salida. Grandes volúmenes, ventilación vertical: superficie mínima de salida el mayor de estos valores: 4 metros cuadrados, 1 metro cuadrado por cada 100 metros cuadrados de local o 1 metro cuadrado por megavatio; entradas al menos el doble. Vivienda, ventilación horizontal: las aberturas actúan como entrada y salida; referencia el mayor de 1 metro cuadrado por cada 20 metros cuadrados de local o 2 metros cuadrados por megavatio. El caudal aumenta con el tamaño de la entrada y de la salida y con la diferencia de cota y de temperatura; practicar salidas en la zona más alta y caliente y entradas en la más baja. El CEIS cifra en hasta el 50 por 100 la atmósfera combustible expulsada por ventilación natural.

Ventilación por presión positiva. Los ventiladores se colocan a la distancia óptima del fabricante según la entrada; para una puerta convencional de 2 por 0,8 metros, entre 2 y 4 metros; más o menos distancia pierde flujo, aunque, salvo valores extremos, la distancia importa menos que el tamaño de la entrada y sobre todo de la salida. Indicaciones por escenario: caja de escalera con ventilación defensiva: salidas tantas y tan grandes como sea posible solo en la zona con humo, lo ideal al menos el doble que la entrada; entrada tan grande como sea posible hasta una puerta doble de 4 metros cuadrados. Bloque o vivienda con ataque en presión positiva: salidas solo en el recinto de incendio, al menos tan grandes como la entrada; entrada hasta una puerta simple de 2 metros cuadrados. Bloque con ventilación defensiva: salidas solo en la zona con humo; entrada hasta puerta simple. Presurización de caja de escalera sin pérdidas: ninguna salida; una puerta simple funciona bien y reducir la entrada al tamaño del ventilador aumenta la presión. Presurización con pérdidas: reducir las salidas; entrada de puerta simple; no reducir la entrada, pues solo vale sin pérdidas. Caudal y presión varían inversamente con el tamaño de la salida para una entrada fija: con salida igual a la mitad de la entrada el caudal es del 50 por 100 y la presión del 80 por 100; con salida igual a la entrada, caudal 70 por 100 y presión 50 por 100; con salida doble, caudal 90 por 100 y presión 10 por 100. Reducir la salida para aumentar presión; aumentarla para aumentar caudal. Modificar la entrada por encima o por debajo del tamaño óptimo del ventilador no mejora ni caudal ni presión; la mayoría están optimizados para una puerta convencional. Combinación de ventiladores: dos en serie a la entrada, uno tras otro, incrementan el caudal solo un 5 a 10 por 100 porque el segundo no impulsa eficientemente un flujo ya rápido; dos en V a la misma distancia convergiendo con 20 a 30 grados, un 30 a 40 por 100; dos en serie a lo largo del flujo, uno principal en la entrada y otro secundario en la puerta de la vivienda o donde cae el caudal, hasta el 100 por 100, útil con aperturas en altura no clausurables y para la limpieza final apagando el principal térmico y dejando el secundario eléctrico para eliminar el monóxido; dos o más en paralelo para cubrir una entrada grande; dos en V a distintas alturas es poco práctico porque el inferior pierde rendimiento por fricción con el suelo. Configuraciones a evitar: ventilador en el interior, ausencia de salida y ventilador interior apuntando a la abertura generan turbulencias, rompen el plano neutro y, con el motor activo, favorecen un flashover inducido; abertura única de gran tamaño da ventilación débil, no usar con el motor activo; presión negativa tiene ventajas en construcción poco estanca y dispersión de sustancias peligrosas aunque el ventilador puede dañarse; manga presurizada en abertura única exige controlar el incendio antes y vigilar la manga; entrada expuesta a la salida puede producir cortocircuito de humo; extracción de un local cerrado con ventilador auxiliar bajo el flujo del principal, solo con incendio controlado y locales pequeños.

Complemento CEIS sobre VPP. El aporte de aire puede aumentar la potencia hasta un 60 por 100 según experimentos, por lo que debe coordinarse con la aplicación de agua; el acceso se hace con el aire fresco a la espalda. Favorece la extinción por efecto barrido o pistón (el aire denso empuja los gases sin mezclarse) y por enfriamiento y dilución en las zonas turbulentas. La VPP ofensiva genera una ventana temporal favorable antes de que el incendio responda; ventajas: visibilidad, supervivencia (el aire cae y forma colchón respirable), reducción de temperatura y expulsión de combustible; debe ser muy rápida para que no se mezclen los fluidos, formando una cuña de avance. Pasos de la VPP ofensiva: apertura de salida, apertura de entrada, inicio, valoración, progresión rápida, control del incendio. Pasos de la defensiva, decisión táctica del mando que implica confinamiento: confinamiento, apertura de salida, apertura de entrada, inicio, valoración, progresión rápida, búsqueda y rescate. Seguridad: abrir la salida antes de arrancar, no situar personal en la ruta caliente, vigilar el viento, no emplear con backdraft inminente ni con combustibles volátiles o en polvo. La mayoría de los ventiladores de 18 a 20 pulgadas rinden entre 25.000 y 30.000 metros cúbicos por hora; la capacidad crece sobre todo con el diámetro.

Cortina bloqueadora de humo (CTH). Cortina textil semibloqueada instalada en la puerta de acceso a la vivienda o al recinto que modifica el flujo de gases e incluso confina el incendio. Usos: control del movimiento de gases y propagación (sin cortina los gases escapan a la escalera y pasillos; con cortina quedan retenidos); atenuación del incendio (sin flujo de oxígeno el incendio queda limitado por la ventilación con potencia casi nula si no hay otra apertura); asegurar la ruta de acceso (bloquea el flujo caliente por encima del personal, que de otro modo accede a lo largo de un flujo bidireccional); lectura del incendio: cortina permanentemente hacia el interior indica otro hueco de ventilación exterior; cortina en equilibrio tras un pequeño movimiento de igualación de presiones (unos 3 segundos según el CEIS) indica incendio no ventilado; cortina permanentemente hacia el exterior indica ventilación exterior expuesta al viento; y reducir el tamaño de la entrada en operaciones de VPP para acercar el ventilador cuando no hay espacio. El CEIS añade que garantizan el confinamiento en puertas poco resistentes, sirven en dinteles sin puerta y dejan pasar la manguera por abajo; la antiventilación reduce la potencia y evita la salida de gases, pero baja el plano neutro hasta el suelo; en la progresión se realiza el control de puerta, con un bombero que la mantiene entornada al ancho de la manguera.

4.12. Cifras y datos clave

Clasificación por ventilación: no confinado INC, confinado ventilado ICV (limitado por el combustible), infraventilado IIV y no ventilado INV (limitados por la ventilación). Por combustible: contenido o estructural ICN, continente o de estructura ICT y envolvente ICE. Cuatro fases: incipiente, crecimiento, estabilización y declive. En ILC más combustible es más potencia y la abertura no importa; en ILV la abertura manda: 1 metro cuadrado, unos 2 megavatios, 50 litros por minuto; caudal táctico 25 litros por minuto por megavatio; caudal operativo residencial al menos 10 metros cuadrados, 20 megavatios, 500 litros por minuto. Paquetes: papelera 0,1, silla 0,3, sillón 3, sofá 5 megavatios, 1 metro cuadrado de combustible 1 megavatio. Flashover: capa por encima del límite superior que entra en rango por calentamiento; inducido por ventilación unos 2 minutos tras abrir según Underwriters Laboratories; backdraft necesita fracción de combustible superior al 15 por 100; monóxido ignición 609 grados y límite inferior 12 por 100 pero concentraciones bajo el 5 por 100. Supervivencia de víctimas 6 a 12 minutos; aire respirable máximo 140 grados; umbral de trabajo 10 kilovatios por metro cuadrado, daños a 20. FED 1 mata al 50 por 100; FED 0,1, 10 metros de visibilidad, 99 por 100, tiempo T; 0,3, 3 metros, 90 por 100, 2T; 5, 1 metro, 5 por 100, 3T. Zonas: alta más del 99 por 100 (menos de 2 kilovatios por metro cuadrado, capa a 150 grados sobre 1,8 metros, dos puertas cerradas), media 90 a 99 (una puerta cerrada, planta superior), baja 5 a 90 (2 a 6 kilovatios, capa entre 0,5 y 1,8 metros, puertas abiertas al motor), mínima menos del 5 (más de 6 kilovatios, capa bajo 0,5 metros, recinto de origen). Prioridad de búsqueda: 1 baja, 2 media, 3 mínima, 4 alta. Confinamiento de ocupantes solo en supervivencia alta sin deterioro previsible; evacuación asistida y refugio en media y alta con deterioro rápido; refugio preferible en otro sector al mismo nivel o a dos puertas. Flotabilidad predomina sobre el gradiente de presión; aire 1,2 kilogramos por metro cúbico, gases a 500 grados 0,46; masa que entra igual a masa que sale, volumen que entra menor que el que sale. Flujo bidireccional en ventilación natural horizontal, unidireccional en vertical y forzada. Plano neutro por encima de la interfase. Chorro sólido casi no arrastra aire; el cono sí; el sólido en movimiento rápido o tras impactar se comporta como cono. Ataque 3D: control de gases, rociado de superficies, atenuación de llamas y ataque final directo o indirecto; control de gases y rociado son defensivas; atenuación, directo e indirecto son ofensivas. Chorro sólido: paquetes de chorro sólido con chorro y operador estáticos para capa estática (no ventilado); ataque ofensivo interior "stop and flow" con operador parado y giro cenital para capa dinámica con flujo bidireccional; chorro sólido en avance "flow and move" con operador avanzando, unos 250 litros por minuto a caudal reducido, ventilación hidráulica ofensiva; ataque ofensivo exterior o ablandado, chorro estático desde fuera, atenúa pero no extingue. Enfriamiento de gases moderno: pulsaciones de 1 a 5 segundos, cono 30 grados, ángulo 30 grados. Pérdidas: k prima 35 para 25, 4,2 para 38, 1,8 para 45, 0,20 para 70; 38 de 20 metros a 400 litros por minuto pierde 1,34 bares; altura 0,3 bares por planta; ejemplo de bomba 11 bares; referencia con 500 litros: 8 bares en planta baja, 13 en la sexta, 18 en la decimotercera. Ventilación natural: salida de grandes volúmenes el mayor de 4 metros cuadrados, 1 por cada 100 metros cuadrados o 1 por megavatio; vivienda 1 por cada 20 metros cuadrados o 2 por megavatio; entradas el doble de la salida. VPP: ventilador a 2 a 4 metros de una puerta de 2 por 0,8; entrada máxima puerta simple 2 metros cuadrados (doble 4 en escaleras defensivas); salida doble que la entrada da 90 por 100 de caudal y 10 por 100 de presión, salida mitad da 50 por 100 de caudal y 80 por 100 de presión; dos en serie a la entrada más 5 a 10 por 100, en V con 20 a 30 grados más 30 a 40 por 100, en serie a lo largo del flujo hasta más 100 por 100; ventiladores de 18 a 20 pulgadas de 25.000 a 30.000 metros cúbicos por hora; la VPP puede aumentar la potencia hasta un 60 por 100; abrir la salida antes de arrancar; no usar con backdraft inminente. Cortina hacia dentro, otro hueco exterior; en equilibrio, no ventilado; hacia fuera, viento. B-SAHF: edificio, humo, flujo, calor, llama.