Cabo Bomberos Gipuzkoa 2026 · OP2026/17

Equipos y vehículos Grupo Equipos y vehículos · temas 12 a 14

PARTE 11. Grupo EQUIPOS Y VEHÍCULOS. Equipos de protección individual de las vías respiratorias y bombas centrífugas (tema 12)

Este capítulo pertenece al grupo Equipos y Vehículos del temario específico de la oposición de cabo. Cubre el tema 12 y se basa en dos extractos del Manual de equipos operativos y herramientas de intervención del CEIS Guadalajara, edición de octubre de 2015, distribuidos por el propio servicio a los opositores: el capítulo 3 de la parte 1, Herramientas y equipos operativos, titulado Equipos de protección individual de las vías respiratorias, y el capítulo 6 de la parte 2, Vehículos de bomberos, titulado Bombas centrífugas, en sus tres primeros apartados: características, funcionamiento y etapas; componentes y su funcionamiento; y características específicas de las bombas centrífugas de bomberos. La estructura del capítulo sigue el orden del manual: primero los riesgos y la clasificación de los equipos de protección respiratoria, después los equipos concretos (máscara, equipo de respiración autónomo, compresor, capucha de rescate y mascarilla) y finalmente las bombas centrífugas. En el examen de bombero de Gipuzkoa de 2026 se preguntó sobre colores de filtros, prueba de la máscara, presiones del pulmo y del manorreductor, alarma de baja presión, clases P1, P2 y P3, componentes de la bomba centrífuga y altura de aspiración.

11.1. Características generales de los equipos de protección respiratoria: definición y riesgos

Concepto. Los equipos de protección individual de las vías respiratorias, o equipos de protección respiratoria, tienen como objetivo disminuir la concentración de los contaminantes por debajo de los niveles de exposición recomendados para el usuario. Actúan en la zona de inhalación, que es el lugar por donde los contaminantes penetran rápida y directamente en el organismo a través del sistema circulatorio.

Riesgos atmosféricos. Son los riesgos más peligrosos y la causa del mayor número de accidentes por asfixia, intoxicación y explosión. El manual enumera los más comunes:

Atmósferas suboxigenadas. En condiciones normales el aire contiene un 21 por 100 de oxígeno en volumen. Por debajo del 19,5 por 100 hay deficiencia, que exige ventilación o equipo respirador autónomo. Los efectos de la disminución de oxígeno en el cuerpo humano son estos:

Atmósferas con gases tóxicos. Son las que provocan más accidentes en espacios confinados. Los gases más comunes son cinco:

Riesgos de corrosión y biológicos. Los residuos y productos de limpieza en espacios confinados pueden consumir oxígeno y originar gases corrosivos (los equipos de protección se indican en las fichas de seguridad); los biológicos los producen hongos, mohos, bacterias, virus o materia en descomposición.

11.2. Clasificación de los equipos: equipos dependientes de la atmósfera o filtrantes

Concepto. Ante los distintos contaminantes, los equipos de protección respiratoria se clasifican en dos grandes grupos: dependientes de la atmósfera o filtrantes, que purifican el aire que respira el usuario, e independientes de la atmósfera o aislantes, que suministran aire desde un sistema independiente.

Equipos filtrantes. En principio tenemos garantizada una respiración sin problemas cuando hay al menos un 18 por 100 de oxígeno en el aire, pero incluso así puede ser necesario protegerse de partículas o sustancias tóxicas. Se componen de un envase con material filtrante físico (celulosa, fibra de vidrio), químico (carbón activado) o mixto, conectado a un adaptador facial de tres tipos: máscara o careta (cubre vías respiratorias y ojos), mascarilla (solo nariz y boca) y boquilla (solo la vía bucal, cerrando las nasales).

Filtros físicos (retención de partículas). Retienen humos, nieblas, polvo, fibras y partículas; son mecánicos, no protegen de gases ni vapores ni sirven con escasez de oxígeno, y deben reemplazarse antes de taponarse. Los filtros físicos se identifican con el código de color blanco y se clasifican según su eficacia de filtración en:

Filtros químicos (retención de gases y vapores). Retienen los gases y vapores mediante tres procesos: adsorción (las moléculas se fijan en la superficie de las partículas del carbón activado), absorción (las moléculas reaccionan químicamente y quedan retenidas entre el carbón activado) y oxidación (las moléculas se oxidan en presencia de un catalizador). La idoneidad de cada filtro para los distintos contaminantes se identifica por un código de letras y colores normalizado (norma EN 14387):

Según su capacidad de adsorción, los filtros químicos se clasifican en tres clases: clase 1 de baja capacidad, clase 2 de capacidad media y clase 3 de alta capacidad. Es importante recordar que en los filtros químicos cada clase superior implica mayor duración del filtro, no mayor protección, al contrario que en los físicos. La eficacia del filtro químico disminuye a medida que aumenta la concentración del contaminante, y una vez saturado hay que desecharlo.

11.3. Equipos independientes de la atmósfera o aislantes: semiautónomos y autónomos

Semiautónomos o de línea de aire. También llamados narguiles. El suministro de aire se realiza desde el exterior a través de un tubo, mediante un compresor u otro procedimiento. Ventajas: suministro ilimitado y sin peso a la espalda. Inconvenientes: si falla el suministro el usuario queda sin protección y la manguera limita la distancia. El suministro ininterrumpido se hace con botellas montadas en un carro con una manguera de 50 metros enrollada. La línea no se conecta directamente al regulador, sino a través de un cinturón de conexión, para evitar tirones que arranquen la máscara. Datos de uso: el manómetro de alta indica la presión de las botellas (300 bar) y el de baja la presión de salida por la manguera, que debe estar entre 6 y 10 bar; antes de que la primera botella llegue a la reserva se abre la segunda. En ningún caso y bajo ninguna configuración deben conectarse más de dos usuarios a la línea de aire.

Autónomos. Incorporan la fuente suministradora de aire y se consideran la protección más adecuada y segura en atmósferas tóxicas. Pueden ser de circuito cerrado o de circuito abierto.

Circuito cerrado. El aire exhalado no se expulsa al exterior, sino que vuelve al equipo para ser regenerado: se retira el dióxido de carbono y se aporta oxígeno. Necesitan refrigeración porque el aire se calienta y humedece. Dos tipos: regeneradores (cartucho de cal sodada que retiene el dióxido de carbono más botella de oxígeno puro) y autogeneradores (cartuchos de peróxido potásico que capturan humedad y dióxido de carbono y lo transforman en oxígeno). La autonomía de ambos, para un consumo nominal de 40 litros por minuto, es de 4 horas, pero en intervención se reduce a unas 3 horas porque el consumo sube a 60 o 70 litros por minuto. Se designan 1N a 4N (presión negativa) y 1P a 4P (presión positiva) según su autonomía de 1 a 4 horas. Son adecuados para intervenciones de larga duración en minas, cavidades, túneles de más de 4 kilómetros o túneles de más de 1 kilómetro con problemas de acceso por galerías de evacuación.

Circuito abierto. El aire inhalado proviene de una botella y el exhalado se expulsa al exterior. El suministro puede ser a demanda (el usuario aspira y crea una presión negativa que hace fluir el aire) o de presión positiva (flujo continuo a una presión dentro de la máscara ligeramente mayor que la atmosférica, para que no penetre aire contaminado). Otra clasificación distingue:

11.4. La máscara

Concepto. La máscara permite la inhalación directa del aire contenido en una botella de aire comprimido de manera aislada de la atmósfera exterior. Su presión interior es mayor que la exterior y dos válvulas unidireccionales impiden el retorno del aire contaminado.

Tres capacidades que debe garantizar.

Construcción y partes. De caucho sintético o silicona antialergénica; se acopla al casco con dos sujeciones de acero inoxidable o a la cabeza con atalajes tipo pulpo, con doble cerco estanco. El cristal es de policarbonato inastillable, resistente al fuego y con un campo de visión de 180 grados. La conexión con el pulmoautomático es de enchufe rápido tipo bayoneta o de rosca. Partes funcionales: válvula de exhalación unidireccional, membrana fónica (lámina metálica que transmite la voz por vibración) y conexión del pulmo.

Normativa. Las caretas enteras se regulan por la norma EN 136 clase 3 y llevan marcado CE; en general cumplen además lo exigido para exposición total al fuego según la EN 137. La UNE EN 136 contempla tres clases con el mismo nivel de protección pero distintas aplicaciones: clase 1 ligera, clase 2 general y clase 3 para equipos de emergencia y bomberos.

Uso y seguridad. Se coloca alojando el mentón en la mentonera y tensando ambos tensores a la vez hacia atrás, con la frente despejada. Barba, patillas y monturas de gafas perjudican la hermeticidad (se usan gafas de careta). La hermeticidad se verifica cerrando con el pulgar el niple y aspirando hasta una depresión que debe mantenerse constante, dos veces.

Mantenimiento. Solo detergentes desinfectantes autorizados; evitar disolventes como acetona o alcohol. Desinfección por inmersión tras cada uso; secado al aire o en armario a un máximo de 60 grados, sin sol; tensores nunca sobre el marco hermetizador; el puente elástico negro es compatible con las dos válvulas y el rojo solo con la de base pequeña. Se guarda en su bolsa o caja (huevera) sin deformación, en lugar seco, sin polvo, a temperatura entre 15 grados bajo cero y 25 grados, protegida de la luz y del calor. Intervalos de comprobación: limpieza y desinfección después de cada uso y semestralmente (con caretas empaquetadas estancas al aire, no hace falta la semestral); inspección visual, verificación de funcionamiento y hermeticidad antes del uso y cada dos años; cambio del disco de la válvula de exhalación cada dos años; cambio de la membrana fónica cada seis años; control por el usuario antes del uso.

11.5. El equipo de respiración autónomo (ERA): especificaciones, cálculo de consumo y componentes

Concepto. El ERA es el equipo de protección respiratoria autónomo de circuito abierto de aire comprimido. Se compone principalmente de un tubo respiratorio flexible para la conexión de la máscara y una botella de aire comprimido sujeta a la espalda mediante un arnés. La botella contiene aire a 250 a 300 bar, por lo que incorpora un regulador que reduce la presión hasta el nivel atmosférico y una señal acústica de reserva; también un manómetro. Estos equipos funcionan a presión positiva.

Cadena de presiones. El aire a alta presión (200 o 300 bar) se reduce a una presión media aproximada de 6 a 7,5 bar y llega a la máscara a través del regulador con una presión de 0 a 4 milibares, según el modo a presión normal o positiva; el reductor lleva una válvula de alivio que limita la presión media. Un avisador acústico (silbato) alerta cuando la botella alcanza aproximadamente 55 bar. Modelos usuales: el PSS-90 de presión positiva y el autónomo de 3 litros y 300 bar en carbono-composite, para trabajos de corta duración como reconocimientos.

Cálculo del consumo. El consumo se expresa en litros por minuto y se calcula así: presión inicial menos presión final, multiplicado por el volumen de la botella y dividido por el tiempo en minutos. Ejemplo del manual con una botella de 6 litros cargada a 300 bar, evitando que suene la alarma: disponemos de 1.500 litros, resultado de multiplicar 300 bar menos 50 bar por 6 litros. En reposo, con un consumo de 15 litros por minuto, hay 100 minutos de aire; en medio rendimiento, con 50 litros por minuto, 30 minutos; en alto rendimiento, con 90 litros por minuto, 16 minutos.

Partes del ERA. Son siete: pulmoautomático, manorreductor, espaldera, manómetro, bodyguard, botella de aire comprimido y adaptador en T.

Normativa del ERA. Es un EPI de categoría III. Se regula por la UNE-EN 137 (equipos autónomos de circuito abierto de aire comprimido: requisitos, ensayos y marcado), que contempla dos clases: tipo 1 para uso industrial y tipo 2 para bomberos, que solo deben conectarse a máscaras de clase 3. Los pulmos deben cumplir las normas EN 148-1 y EN 148-3; el manorreductor y el grifo la UNE-EN 144-2; el cilindro la UNE-EN 12021.

Uso y seguridad. Se utilizan con deficiencia de oxígeno (menos del 19,5 por 100), concentraciones muy altas, compuestos muy tóxicos o contaminante desconocido. La botella se rosca con el equipo en vertical y se asegura con la correa antivibración; el pulmo se conecta a la máscara por empuje (suena un chasquido) y no debe tener movimiento axial; la válvula de la botella se abre lentamente hasta el final con la presión positiva apagada, que se activa con la primera inhalación; las correas de la máscara se ajustan primero las inferiores y después las superiores. Después del uso no se retira la botella hasta que su válvula esté cerrada y el sistema descargado pulsando el botón negro.

Mantenimiento. Según el fabricante y la UNE-EN 529 de 2006; limpieza con paños y secado al aire, nunca al sol. El pulmo se revisa tras cada uso, sobre todo en ambientes químicamente agresivos. Los diafragmas con tres años de uso o seis años desde la fecha de fabricación deben sustituirse aunque estén en buen estado.

11.6. Compresor de aire, capucha de rescate y mascarilla

Compresor. Aumenta la presión del aire. Los más corrientes son los de pistón o émbolo (alternativos), con mecanismo pistón-biela-cigüeñal y motor eléctrico o de gasolina; el cilindro lleva aletas para disipar calor y los de tipo médico no llevan aceite. Los de doble etapa tienen un pistón de baja y otro de alta en un cilindro menor que recomprime el aire. Se clasifican por la forma de compresión (alternativos y rotativos de paletas, espiral, tornillo o centrífugos), por el montaje (herméticos, semiherméticos y abiertos), por su portabilidad y por su fuente de energía. Normativa: directiva de máquinas 89/392/CEE y Real Decreto 2060/2008 de equipos a presión; la calidad del aire debe cumplir la norma EN 132. Sirve para cargar botellas de buceo y de los ERA; con motor de explosión no se carga en lugares cerrados y siempre a favor del viento; protección auditiva obligatoria y rampa de carga cerrada. Como mínimo un compresor por parque. El aceite mineral se cambia cada 1.000 horas y al menos una vez al año; el sintético cada 2.000 horas y al menos cada dos años. En mantenimiento se desconecta el interruptor general, porque el control automático puede arrancarlo sin aviso.

Capucha de rescate. Es un equipo de protección respiratoria de escape de aire comprimido con flujo constante. Aísla a la víctima de un entorno agresivo y, excepcionalmente, la usa el bombero en lugares de dimensiones reducidas. Tiene una autonomía de 10 a 15 minutos con un consumo normalizado de unos 40 litros por minuto, ya que la capacidad de la botella es de 400 litros de aire. Características: presión media de 4 a 6 bar; temperatura de uso de 15 grados bajo cero a 80 grados; temperatura de almacenaje de 15 grados bajo cero a 50 grados; dimensiones del equipo de 10 minutos, 490 por 160 por 250 milímetros; peso listo para el uso, 4,2 kilogramos; homologación CE 0088 según la norma EN 1146; alarma acústica de 90 decibelios dentro de la capucha y 105 decibelios fuera. Los modelos Saver CF de Dräger o Rapid Air constan de capucha (presión positiva, cuello de neopreno y semicareta interna), cámara de alta presión (alarma acústica a 10 bar al agotarse el aire, manómetro y válvula de seguridad), bolsa (el tirón de la solapa activa la salida constante de aire, que no para hasta consumirse) y botella de acero de 2 litros y 200 bar, libre de mantenimiento durante 10 años. La válvula de exhalación mantiene una presión positiva interior de 3 milibares; la conexión de carga es de 5/8 de pulgada. Inspección visual diaria, precinto intacto y manómetro visible al guardarla.

Mascarilla. Dispositivo que evita la entrada de partículas o sustancias irritantes; cubre nariz, boca y mentón y puede tener válvula de exhalación. Protege contra partículas no tóxicas (cemento, harina, algodón, carbón, aceites). Normativa: están señaladas con el código NR, que significa que solo deben utilizarse durante una jornada de trabajo, con un máximo de 8 horas; es un EPI de categoría III regulado por la norma EN 149 de 2001. El ajuste se comprueba espirando con fuerza; el fin de su vida útil se nota por la dificultad para inspirar. No se deben utilizar en atmósferas con oxígeno por debajo del 18 por 100 ni en contenedores sin ventilación, focos o canales.

11.7. Bombas centrífugas: características, funcionamiento y etapas

Concepto. Las bombas centrífugas, gracias a su rendimiento y a las presiones alcanzadas, son el tipo más común en la industria química, los servicios contra incendios y los equipos de bombeo tradicionales. Han desplazado a los demás mecanismos cuando se mueven elevados caudales sin presiones superiores a 50 atmósferas; se fabrican en bronce, acero inoxidable, fundición nodular y acero al carbono. Son las bombas empleadas generalmente en los vehículos de bomberos. La presión que transmite la bomba es inversa al caudal que circula por ella, lo que se denomina relación H/Q y la hace idónea para la extinción, con caudales aceptables a presiones relativamente elevadas; en cambio, en los achiques por inundación se prefieren grandes caudales a menor presión.

Ventajas e inconvenientes. Las ventajas principales son su caudal constante, presión uniforme, sencillez de construcción, tamaño reducido, ligereza, bajo mantenimiento y flexibilidad de regulación. Uno de sus pocos inconvenientes es la necesidad de cebado previo al funcionamiento, ya que, al contrario que las de desplazamiento positivo, las bombas centrífugas no son autoaspirantes.

Características. Una bomba centrífuga transforma la energía mecánica que transmite el motor del vehículo en energía hidráulica, es decir, en la energía potencial y cinética requerida. Su objetivo es lograr, mediante la aceleración del motor del vehículo, la presión suficiente para elevar el agua del depósito o de la fuente en condiciones de caudal apropiadas. Pueden bombear líquidos con sólidos en suspensión, dan un flujo sostenido a presiones uniformes y el caudal es inversamente proporcional a la presión. Están compuestas por una cámara en forma de caracol con un disco central llamado rodete, con pequeñas aletas llamadas álabes o difusores, que comunican la energía al líquido por rotación, a diferencia de las bombas de desplazamiento positivo (rotativas de engranajes, tornillos, lóbulos o levas, y alternativas de pistón).

Funcionamiento. Las bombas centrífugas constan principalmente de una entrada axial, un rodete y un colector o difusor con salida tangencial. Fases:

Proceso energético. Un paso previo, el cebado (hacer llegar líquido hasta la brida de entrada e inundarla), y dos fases: crecimiento de la energía cinética por la rotación y transformación de esa energía en presión en el cuerpo de la bomba.

Etapas. Si la presión lograda en un rodete y su difusor es insuficiente, el líquido pasa a un segundo rodete y la presión final es la suma de ambas. Cada rodete es una etapa y el número de etapas es el número de impulsores:

11.8. Componentes de la bomba centrífuga y mecanismos de cebado

Concepto. Una bomba rotativa centrífuga está compuesta por dos grupos de elementos: rotativos y estacionarios.

Componentes rotativos.

Componentes estacionarios.

11.9. Características específicas de las bombas centrífugas de bomberos y altura de aspiración

Características específicas. Las bombas centrífugas de los bomberos requieren estas características:

Altura de aspiración. La columna de agua asciende por el empuje de la presión atmosférica, no por la succión de la bomba. La máxima altura teórica de aspiración es de 10,33 metros, que es la altura de la columna de agua equivalente a una atmósfera al nivel del mar; pero es imposible alcanzarla por varios motivos: la presión atmosférica disminuye con la altitud (a 200 metros son 10,08 metros de columna de agua, a 400 metros 9,83 y a 600 metros 9,58); la presión de vapor del agua, que crece con la temperatura, resta altura; el vacío logrado por el cebador no es perfecto, por lo que queda cierta presión en los mangotes; y existen pérdidas de carga en los mangotes y en la alcachofa. Todos estos factores hacen que la altura de aspiración real disminuya hasta valores de entre siete y ocho metros. Por eso el cebado es una operación esencial, salvo cuando el nivel del agua está por encima de la propia bomba.

11.10. Cifras y datos clave

Oxígeno normal 21 por 100; deficiencia por debajo del 19,5 por 100; enriquecimiento por encima del 23,5 por 100; los filtrantes exigen al menos 18 por 100; inflamables por encima del 10 por 100 del límite inferior de inflamabilidad; visión inferior a 1,5 metros. Monóxido de carbono peligroso para la vida a 1.500 partes por millón en una hora y letal a 4.000; sulfhídrico fatal en minutos a 1.000 partes por millón; dióxido de azufre peligroso a 100; amoniaco mortal entre 5.000 y 10.000; cloro muy peligroso desde 150 miligramos por metro cúbico. Filtros físicos de color blanco, clases P1 (solo sólidos, menor protección), P2 (medio) y P3 (mayor), con sufijo S para sólidos y SL para sólidos y líquidos. Filtros químicos: AX marrón orgánicos con ebullición por debajo de 65 grados, A marrón orgánicos por encima de 65 grados, B gris inorgánicos, E amarillo dióxido de azufre y cloruro de hidrógeno, K verde amoniaco, CO negro, Hg rojo máximo 50 horas, NO azul un solo uso, Reactor naranja, P blanco; clases 1, 2 y 3 de capacidad baja, media y alta, que indican duración y no protección. Línea de aire: manguera de 50 metros, botellas a 300 bar, baja entre 6 y 10 bar, máximo dos usuarios. Circuito cerrado: 4 horas a 40 litros por minuto, 3 horas a 60 o 70 litros por minuto, túneles de más de 4 kilómetros o de más de 1 kilómetro con mal acceso. Monobotella 45 minutos nominales y 15 a 20 en intervención; bibotella 90 minutos nominales, 30 a 40 en intervención, intervenciones de no más de 60 minutos. Máscara EN 136 clase 3, probada a 1.000 grados durante 10 minutos, policarbonato con 180 grados de visión, secado a un máximo de 60 grados, almacenamiento entre 15 grados bajo cero y 25 grados, disco de válvula cada 2 años, membrana fónica cada 6 años. ERA: EPI de categoría III, EN 137 tipo 2 para bomberos; alta 200 o 300 bar, media 6 a 7,5 bar (5,5 bar en el manorreductor, máximo 12 bar con la válvula de alivio), baja 0 a 4 milibares y aproximadamente 1 bar tras el pulmo; manorreductor 1.000 litros por minuto, pulmo 500 litros por minuto; silbato a 55 bar más o menos 5 hasta 10 bar; margen rojo del manómetro en el último 25 por 100; bodyguard con alarma óptica al 50 por 100 y reserva de 50 bar. Botellas de 4, 6, 6,8 y 9 litros; 6 litros por 300 bar igual a 1.800 litros; retimbrado cada 3 años e inspección visual anual; botella de carbono de 3,6 kilogramos, aligeradas de unos 4 kilogramos; pulmos EN 148-1 y 148-3, grifo y manorreductor EN 144-2, cilindro EN 12021, mantenimiento UNE-EN 529; diafragmas a los 3 años de uso o 6 desde fabricación. Consumo igual a presión inicial menos presión final por volumen dividido por tiempo; 1.500 litros útiles a 15, 50 y 90 litros por minuto dan 100, 30 y 16 minutos. Compresor: aire según EN 132, Real Decreto 2060/2008, aceite mineral cada 1.000 horas o un año, sintético cada 2.000 horas o dos años, un compresor por parque. Capucha EN 1146: 400 litros, botella de 2 litros a 200 bar, 40 litros por minuto, 10 a 15 minutos, alarma a 10 bar, 90 y 105 decibelios, presión positiva de 3 milibares, 4,2 kilogramos, 10 años sin mantenimiento. Mascarilla EN 149 de 2001, código NR de 8 horas, nunca por debajo del 18 por 100 de oxígeno. Bombas centrífugas: presiones hasta 50 atmósferas, no autoaspirantes, cebado previo, entrada axial, rodete con álabes y colector o difusor con salida tangencial, intervalo de trabajo entre el 60 y el 120 por 100 del punto de máximo rendimiento; una etapa 18 a 20 kilogramos por centímetro cuadrado, dos etapas 20 a 30; baja presión 12 a 14 atmósferas, alta unas 40 atmósferas; caudal nominal a 10 bar aspirando a 6 metros con mangote de 8 metros, en metros cúbicos por hora; cebadores de pistón (Rosenbauer), anillo de agua y Venturi; toma de fuerza anterior a la caja de cambios, la que se ha impuesto; altura teórica de aspiración 10,33 metros y real de 7 a 8 metros.